En un año complejo para la industria salmonera global, marcado por sobreoferta, precios deprimidos y tensiones comerciales en su principal mercado, Salmones Camanchaca logró revertir el ciclo adverso y cerrar 2025 con sólidos resultados financieros y operacionales, consolidando una estrategia basada en eficiencia, innovación y sostenibilidad.
Según su Memoria Anual 2025, la compañía alcanzó un EBITDA de US$ 67,7 millones, un alza de 38% respecto del año anterior, mientras que su utilidad neta llegó a US$ 25,5 millones, creciendo 83% interanual.
Este desempeño se explica principalmente por una mejora sostenida en la eficiencia productiva, que permitió reducir costos incluso en un contexto de presión en precios internacionales.
Al respecto, Jorge Fernández, presidente del Directorio de Salmones Camanchaca, explicó que “el 2025 fue un período en que Salmones Camanchaca volvió a demostrar que los esfuerzos desplegados en el tiempo por mejorar la eficiencia productiva y fortalecer la operación, en armonía con la sostenibilidad de nuestra actividad, permiten alcanzar resultados destacados.
Costos a la baja en un mercado exigente
Uno de los hitos clave del ejercicio fue la reducción del costo del salmón Atlántico, que cayó a US$ 3,97 por kilo vivo, un 9% menos que en 2024.
Este ajuste permitió amortiguar el impacto de un mercado global tensionado por una mayor oferta proveniente tanto de Chile como de Noruega, además de distorsiones arancelarias en Estados Unidos, destino estratégico para la compañía.
A nivel de ingresos, Salmones Camanchaca reportó ventas por US$ 385,7 millones, con exportaciones a más de 40 países, consolidando su posicionamiento internacional.
Crecimiento productivo y foco en el salmón Atlántico
Durante 2025, la firma produjo 61,5 mil toneladas WFE, impulsadas principalmente por el salmón Atlántico, que alcanzó 58.251 toneladas, con un crecimiento de 22%.
El salmón Coho, en tanto, representó cerca de 3.250 toneladas, manteniéndose como una línea complementaria dentro de su portafolio.
La compañía proyecta una expansión gradual de su capacidad, con una producción esperada de entre 62 mil y 66 mil toneladas en 2026, y hasta 75 mil toneladas hacia 2027, en línea con su estrategia de crecimiento orgánico.
Un hito relevante del año fue también la salida definitiva del negocio de la trucha, tras el cierre de su asociación con Caleta Bay y Kabsa, lo que refuerza su foco en especies estratégicas.
Tecnología e inteligencia artificial: la nueva ventaja competitiva
La digitalización se consolidó como uno de los pilares del negocio. Durante 2025, Salmones Camanchaca desplegó herramientas de analítica avanzada e inteligencia artificial en distintas etapas de la cadena productiva.
Entre los principales avances destacan la implementación de un ERP integral en la piscicultura Río Petrohué, que optimiza la planificación desde ovas hasta smolt, el lanzamiento de una plataforma de buceo con machine learning, orientada a mejorar seguridad y productividad y la incorporación de un clasificador automático de filetes con IA en la planta de Tomé, reduciendo errores y estandarizando calidad.
Estas iniciativas apuntan a mejorar la trazabilidad, optimizar recursos y fortalecer la toma de decisiones en tiempo real.
Sostenibilidad: certificaciones y economía circular
El desempeño ambiental fue otro eje central del año. La compañía logró valorizar más del 94% de sus residuos en tres de sus principales instalaciones, obteniendo certificación Zero Waste.
Además, fue nuevamente incluida en el Sustainability Yearbook de S&P Global, consolidando su posicionamiento en indicadores ESG a nivel internacional.
En términos operacionales, la empresa reportó un 100% de biomasa certificada BAP, una reducción en uso de antiparasitarios, avances en control de antibióticos y programas activos de reciclaje y limpieza costera.
Todo esto enmarcado en un modelo de sostenibilidad basado en cinco pilares: alimento saludable, ecosistemas, comunidades, empleo y rentabilidad responsable.
«Estos avances reflejan nuestro compromiso permanente con una gestión cada vez más circular, eficiente y alineada con los desafíos de sostenibilidad de largo plazo. De cara al corto y mediano plazo, el desarrollo de la salmonicultura en Chile requiere continuar avanzando hacia un marco regulatorio moderno, técnicamente fundado y estable en el tiempo, que entregue señales claras de largo plazo», manifestó Fernández.
Finanzas: refinanciamiento y respaldo de la banca
En el ámbito financiero, Salmones Camanchaca concretó un refinanciamiento por hasta US$ 140 millones con banca internacional, extendiendo plazos y mejorando condiciones de deuda.
La operación, liderada por entidades como DNB Bank, Rabobank y Santander, refleja la confianza del sistema financiero en la compañía y en la industria salmonera chilena.
Estrategia: diversificación, eficiencia y licencia social
De cara al mediano plazo, la estrategia de la empresa se estructura en seis ejes: crecimiento orgánico y uso eficiente de concesiones, excelencia operacional, desarrollo comercial y productos de valor agregado, fortalecimiento del capital social, clima organizacional y sostenibilidad integral.
Asimismo, la firma avanza en diversificación geográfica hacia la región de Aysén y en la incorporación de tecnologías para enfrentar riesgos ambientales, como floraciones algales.
Perspectivas: prudencia en un escenario incierto
Pese a los buenos resultados, la compañía advierte que el entorno seguirá siendo desafiante, con volatilidad en precios y factores regulatorios aún en desarrollo.
Para 2026, la hoja de ruta estará marcada por disciplina financiera, control de costos y continuidad en innovación, con el objetivo de sostener márgenes en un mercado aún incierto.
«Confiamos en que las autoridades del gobierno entrante impulsarán espacios de diálogo y colaboración que permitan fortalecer las políticas públicas en esta materia. La salmonicultura es una actividad estratégica para el desarrollo del sur austral, y su crecimiento futuro debe sustentarse en evidencia científica, altos estándares ambientales y reglas claras y estables», expresó el presidente del Directorio.
«Como Compañía, reiteramos nuestra plena disposición a contribuir y avanzar en este proceso. Los resultados de 2025 demuestran que, incluso en ciclos de precio adversos, en Salmones Camanchaca podemos avanzar con claridad estratégica, rigor operacional y convicción en el potencial de su actividad», agregó.
En cuanto a las proyecciones, señaló que «enfrentamos el 2026 con prudencia financiera, foco en eficiencia y disciplina operacional, conscientes de que el entorno seguirá siendo exigente y con una buena dosis de incertidumbre en los mercados».
«No obstante, confiamos en que nuestras capacidades técnicas, el compromiso de los equipos y la experiencia acumulada permitirán seguir generando valor y alcanzar nuestros objetivos de producción y costos para este año», cerró.


















