China se mantiene como epicentro mundial de la acuicultura, caracterizado por su escala masiva, diversidad de especies y una demanda en constante transformación. Los mariscos se han posicionado como la segunda fuente de proteína animal del país, solo por detrás del cerdo, y se perfilan como la categoría de crecimiento más acelerado, especialmente entre consumidores de clase media que demandan productos premium como el salmón, según la información obtenida de una entrevista dada al medio Aquafeed.com.
Frente a este escenario prometedor, la industria también enfrenta desafíos como la sobreoferta y la uniformidad en la producción. No obstante, Jason Yang, gerente general de Skretting China, destaca las nuevas oportunidades: “Los consumidores valoran cada vez más aspectos como el sabor, la textura y la seguridad alimentaria, lo que abre espacio para productos diferenciados y de mayor valor”.
Nutrición acuícola de alto valor
Skretting China se ha enfocado principalmente en especies de alto valor como el salmón del Atlántico, la trucha arcoíris y el camarón, incluyendo las fases tempranas de su desarrollo. Según Yang, existe una creciente demanda de piensos especializados que ofrezcan soluciones nutricionales más precisas y adaptadas.
El auge de los alimentos funcionales también marca una tendencia fuerte. Skretting observa especial interés por soluciones que refuercen la inmunidad, la salud intestinal y la resistencia al estrés, especialmente en especies destinadas a mercados premium o de exportación.
Estrategia de diferenciación y alianzas duraderas
La estrategia de Skretting en China gira en torno a la diferenciación, tanto en especies como en perfiles de cliente. Yang destaca que buscan clientes con visión de futuro que valoren las soluciones a medida: “Nuestra meta es crear valor compartido. A través de la innovación y el soporte técnico, demostramos la rentabilidad y eficacia de nuestros productos en condiciones reales”.
La empresa también apuesta por relaciones de largo plazo en lugar de transacciones a corto plazo, creando alianzas estables que promuevan el crecimiento conjunto y aceleren la innovación.

Sostenibilidad en acuicultura
La sostenibilidad se ha vuelto una prioridad para el sector acuícola en China, particularmente bajo el enfoque gubernamental de la política de “Carbono Dual”. En este contexto, Skretting contribuye con soluciones de alimentación adaptadas a sistemas como la acuicultura en jaulas o los sistemas RAS (recirculación acuícola), que requieren un alto control ambiental.
“Desde nuestra experiencia internacional, ayudamos a los productores chinos a cumplir con exigencias regulatorias sin comprometer la eficiencia productiva”, señaló Yang.
Además de su labor comercial, Skretting China participa activamente en la formación de talentos y el desarrollo científico. Colabora con instituciones académicas como la Universidad Oceánica de China y empresas como Progift, con quienes desarrollan investigaciones y soluciones aplicables a nivel comercial.
Yang resalta que estos vínculos son clave para el avance tecnológico del sector: “Fomentamos el conocimiento compartido para impulsar una acuicultura más innovadora y profesionalizada”.
Mirando hacia el futuro
El futuro de la acuicultura en China también pasa por la digitalización, la precisión nutricional y la expansión hacia sistemas más exigentes como la acuicultura en alta mar. Skretting ya trabaja en este frente, con tecnologías que permiten mejorar la eficiencia, la salud del pez y la calidad final del producto.
Proyectos como los de Nordic Aqua Partners han demostrado que es viable producir salmón de alta calidad en el mercado local, lo que refuerza la visión de Skretting sobre el potencial del país.
Mirada a largo plazo
Según la información obtenida de una entrevista dada al medio Aquafeed.com, Skretting China planea robustecer su oferta en piensos funcionales, expandir su presencia en especies de alto valor y acelerar la innovación local con nuevos lanzamientos adaptados al mercado.
“El potencial del mercado chino es enorme. Nuestro compromiso es construir un ecosistema acuícola sostenible, rentable y colaborativo, desde el productor hasta el consumidor final”, concluyó Yang.


















