El proceso de desarrollo de la industria, su alcance mundial, la innovación, la tecnología, la ciencia de su entorno, su compromiso con la seguridad alimentaria, y todas las nuevas ideas que provienen de las mentes de muchos profesionales de nuestro país, no se detendrán por las discusiones espurias y sin sustento que se puedan dar en la legislatura o en cualquier otro foro que no cuente con las herramientas para abordar las temáticas relevantes con altura de miras y argumentos.
De igual forma, no lo harán las campañas panfletarias, donde fanáticos esbozan críticas a través de la muralla digital. Nada de eso debe ser un freno a la potencia nacional e internacional que posee la industria.
Sumado a esto, tampoco los desencuentros con el poder ejecutivo, donde se debe sumar el desaire en el último Salmón Summit en que no hubo presencia gubernamental, deben ser hechos que detengan un proceso en marcha y que no tiene retorno. El camino hacia una mejor salmonicultura, con enfoque en la sostenibilidad y el bienestar de los peces, en un contexto serio y científico, con el esfuerzo de todos, es un destino que no necesita estaciones, que solo desgasten los esfuerzos que hoy se hacen a todo nivel.
Avances en tecnología
Sentado este precedente, como principio de los avances, debemos detenernos en un área, donde en los últimos años Chile ha marcado la pauta en el concierto internacional. Hablamos de los avances y alcances en el ámbito naviero, específicamente en la acuicultura. Aquí, la tecnología aplicada en las embarcaciones ha ido a la par de un mejor cuidado y bienestar de los pasajeros de estas naves: los peces.

Un poco sobre los Wellboats
La historia de los wellboats, o buques vivero, está estrechamente ligada al desarrollo de la acuicultura y la necesidad de transportar peces vivos de manera eficiente y segura.
Orígenes y desarrollo temprano
Desde el siglo XX, el crecimiento global de la acuicultura generó la necesidad de transportar peces vivos desde los centros acuícolas hasta los mercados de manera segura y sin estrés. En respuesta, en las décadas de 1960 y 1970 surgieron los primeros wellboats, diseñados específicamente para este propósito.
Con el tiempo, los wellboats han evolucionado considerablemente en términos de tecnología y diseño, incorporando sistemas avanzados de oxigenación y filtración del agua para mantener la calidad del medio y la salud de los peces durante el transporte.
Además, han mejorado significativamente los métodos de carga y descarga con la implementación de grúas y sistemas automatizados, facilitando así el manejo eficiente de grandes volúmenes de peces.
Esta evolución ha permitido que los wellboats se conviertan en una herramienta crucial en la cadena de suministro global de productos del mar, transportando no solo peces, sino también langostas, camarones y moluscos, y proporcionando tratamientos médicos durante el viaje para mantener la salud de los animales y prevenir enfermedades. Este crecimiento ha venido acompañado de regulaciones y estándares más estrictos para asegurar el bienestar de los peces y la protección ambiental, abordando temas como el manejo de residuos y la implementación de tecnologías limpias.

Made in Chile
Uno de los wellboats más grandes de Latinoamérica es el «Patagón XI». La nave que se desarrolló en el astillero chileno ASENAV busca marcar pauta en la industria del transporte de peces vivos en el continente y el mundo.
La embarcación, que opera a través de Patagonia Wellboat, destaca tanto por su gran capacidad de carga, así como también por una particular modalidad de carga y descarga de peces vivos «en seco»: es decir, tras recoger los peces desde las jaulas en el mar, los separa del agua y los ingresa a una bodega-estanque que contiene agua de mar en condiciones ideales para recibirlos y mantenerlos en buen estado durante el transporte.
Al respecto, y en 2023, durante el primer zarpe, Heinz Pierce, gerente general de ASENAV, destacó la importancia de que la nave saliera al océano. «Con el Patagón XI zarpando, estamos dando una señal concreta de que este wellboat, construido totalmente en Chile, nos instala como país como un referente y la vanguardia en la industria de construcción de barcos y de soluciones marítimas en general a nivel internacional». Por eso estamos orgullosos de impulsar la ingeniería chilena y ser un aporte como uno de los astilleros más relevantes de la Costa Pacífico y el Caribe».
Del mundo para Chile
Así como el país asumió la tarea de la construcción del «Patagón XI», también nuestro mar ha recibido desde otros continentes la tecnología de empresas que han llegado a Chile para surcar los mares de la nación, con el propósito también del traslado de peces, con la mejor y moderna tecnología que garantice el bienestar de los peces.
Uno de esos casos lo marca Grip Marine. Un barco reacondicionado, que se convirtió en el primer transportador de peces vivos del mundo listo para navegar en territorio chileno. Estas, alianzas no solo promueven la sostenibilidad y el bienestar animal.
Estos son ejemplos, de la búsqueda permanente de las mejores soluciones para un sector que busca la calidad, con la responsabilidad de responder a las expectativas puestas en ella, como la segunda industria más importante de Chile y que, además, pueda garantizar la seguridad alimenticia del futuro.
Todo esto da cuenta que más allá de las diferencias, desencuentros y polémicas que puedan venir. La tecnología en beneficio de los peces, la industria, la producción y la sostenibilidad no se detienen y cada día tiene su afán, y el de hoy es avanzar.


















