A pesar de las desafiantes condiciones climáticas, caracterizadas por la lluvia y las marejadas, que sin embargo no logran opacar la belleza del mar y los bosques del sur de Chile, el equipo de InfoSALMON se trasladó a la entrada norte de la Isla Grande de Chiloé. Su destino final: la bahía de Tubildad, ubicada en las cercanías de Quemchi, donde se encuentra un centro de cultivo de salmón que funciona 100% con energía limpia perteneciente a la compañía Ventisqueros.
La salmonicultura ha estado trabajando en pro de la sustentabilidad en diversas materias. Por lo que, en el año 2019, a partir de una gira técnica de la compañía a Noruega, nació la idea de este vanguardista proyecto denominado E-Site. Este centro de cultivo se erige como el primero y único en su tipo en Chile que funciona en su totalidad con energía limpia certificada.
En conversación con Alexis Bolados, gerente de Farming en Ventisqueros, manifestó que “E-Site se constituye en un hito donde se ha puesto el esfuerzo en generar una proteína sustentable que sea armoniosa con el medio ambiente en que se desarrolla. También busca involucrar a las comunidades y promover una marca y propuesta diferenciadora”.

Elección y operatividad
El año 2021 se comenzó a trabajar en este proyecto, donde la compañía comenzó a analizar sus concesiones y evaluar cuál calificaba para un proyecto de este tipo. Dada las condiciones geográficas el centro ubicado en Tubildad era el mejor situado para desarrollar esta pionera iniciativa con un costo final de US$501.000. Destacar que este pontón se puso en servicio el 26 de junio de 2023
Desde China se trajo un cable eléctrico submarino que recorre 1,2 km bajo el mar desde Tubildad, hasta el centro de cultivo ubicado en mar. Este cable llega hasta 40 metros de profundidad y transmite los 23 mil volts que -luego- son convertidos a 400 volts que permiten el funcionamiento del centro de cultivo. Desde ahí, bajo la certificación internacional I-REC, recibe energía limpia, tanto solar como eólica.
En relación al funcionamiento del suministro eléctrico, Rubén Alvarez, encargado de Sistemas Eléctricos de Ventisqueros, explicó que «tenemos dos fuentes: una es la energía eólica y, si no hay viento, está la hídrica con la central más cercana que se encuentra en Pullinque, provincia de Osorno. Esta energía llega a una subestación primaria y, a través de la línea de transmisión, pasa a otra subestación elevadora o reductora que la baja a 23.000 volts. Nosotros tuvimos que hacer una conversión en nuestra línea, y además la extendimos. De esta manera, se benefició a los vecinos, colocando también un transformador trifásico para que ellos puedan utilizarlo».
La compañía destacó que en un período productivo de 21 meses de E-Site, se logran importantes hitos ambientales, como la reducción de 427 toneladas de emisiones de CO2. Esta cifra equivale a evitar 27 vuelos solo de ida de Santiago a Miami. Además, se ha eliminado el consumo de 180.000 litros de petróleo que antes eran necesarios para operar.

Producción, automatización e inteligencia artificial
Bolados detalló que en el centro «se sembraron 1.120.000 peces, distribuidos en 12 jaulas de 40×40 metros que tienen 20 metros de profundidad». En estas instalaciones se alcanza un peso promedio de 2 kilos 400 gramos y en la cosecha un peso aproximado de 4 kilos en el caso del salmón coho. En esta especie, el peso está determinado de acuerdo a las necesidades del mercado, especialmente japonés.
El gerente de Farming detalló que las instalaciones de cultivo cuentan con un sistema de extracción de mortalidad y también un sistema de alimentación remota. Además, en cada jaula hay cámaras submarinas. “En el caso del coho, tenemos dos cámaras en cada jaula y en los salmones salar hay instaladas cuatro: tres mirando hacia arriba y una mirando hacia abajo, ubicadas entre 4 y 6 metros de profundidad. Estas cámaras ayudan a observar cómo el cardumen se alimenta y si hay algún problema de mortalidad”, explicó.
El ejecutivo, con amplia trayectoria en la industria, destacó que la alimentación para la compañía representa el 65% del costo de producción. Por ello, surge la necesidad de monitorear permanentemente a través de modelos de referencia. En base a esto, se planifica la alimentación. Además, resaltó que el 100% de los centros es alimentado desde Puerto Montt a través de una central remota, pero también se puede tomar el control desde el mismo territorio.
Lo que ocurre es una transferencia de datos hacia la central en Puerto Montt, lo cual permite aplicar inteligencia artificial para detectar anomalías en virtud de los datos e imágenes obtenidos. De esta manera, se obtienen estadísticas sólidas para evaluar el desempeño de la alimentación, la gestión del alimentador, y además, se monitoriza el oxígeno, la temperatura y la salinidad.
El centro, operado por un equipo de 14 personas en dos turnos de 14×14, está próximo a cumplir un año de operaciones y cuenta con el confort y seguridad para su óptima habitalidad. Por otro lado, en materias sanitarias, según Juan Luna, jefe de Centro de Ventisqueros, «desde que se inició el ciclo de cultivo el 15 de febrero, la tasa de mortalidad acumulada en el centro es del 3%». Se espera que la mortalidad acumulada sea de un 0,2% al momento de la cosecha, aproximadamente en septiembre.
Proyecciones de la compañía
Durante 2022, Ventisqueros logró valorizar, más del 94% de sus residuos. Espera valorizar, esto es: reutilizar, recuperar y reciclar el 100% para al 2026.
También, en los últimos 3 años han logrado disminuir en 31% su huella de carbono, en relación con el año base 2019. En 2021, establecieron nuevos objetivos de reducción de un 50% en la intensidad de su Huella de Carbono al año 2030.
En cuanto a la implementación de este mismo proyecto en otros centros de cultivo donde opera la compañía, Bolados señaló que «estamos evaluando otros dos sitios, pero deben tener características similares, donde haya acceso a energía limpia, para poder desarrollarlo a mediano plazo».



















