La lobina negra (Micropterus salmoides) es una de las especies de acuicultura de agua dulce más importantes de China, y se enfrenta a desafíos como las altas temperaturas del agua que causan pérdidas económicas significativas. Una solución prometedora es el uso de alimentos funcionales con antioxidantes naturales.
Un nuevo estudio de Anne Kristine G. Hansen exploró los efectos de un antioxidante natural sobre el crecimiento, la supervivencia y las respuestas fisiológicas de la lubina bajo estrés térmico.
El estudio se realizó durante un período de 84 días, de junio a septiembre, en el Centro de Investigación de Pesca de Agua Dulce en China.

La lubina se dividió en dos grupos: uno se alimentó con una dieta de control y el otro grupo con una dieta suplementada con un compuesto antioxidante natural. Cada grupo se alojó en cinco jaulas replicadas, con 40 peces cada una, y se expuso a temperaturas del agua que fluctuaban naturalmente y superaron los 32°C durante 40 días.
Se midieron diversos parámetros, incluido el rendimiento del crecimiento, la tasa de supervivencia, la capacidad antioxidante, la función inmunitaria y los indicadores bioquímicos de muestras de sangre e hígado.
Resultados: Crecimiento y supervivencia
El estudio no encontró diferencias significativas en el rendimiento del crecimiento entre el grupo control y el grupo alimentado con la dieta suplementada con antioxidantes. La tasa de crecimiento específica (SGR), el índice de conversión alimenticia (FCR), el índice hepatosomático (HSI) y el índice viscerosomático (VSI) fueron comparables entre los dos grupos.
Sin embargo, la dieta con antioxidantes mejoró significativamente la tasa de supervivencia, reduciendo la mortalidad del 42% en el grupo control al 31% en el grupo tratado.
Antioxidantes y parámetros bioquímicos
Peces alimentados con la dieta antioxidante mostraron defensas antioxidantes mejoradas, lo que se evidencia por el aumento de las actividades del superóxido dismutasa (SOD), la glutatión peroxidasa (GPx) y la catalasa (CAT), y niveles más altos de glutatión (GSH) y capacidad antioxidante total (T-AOC).
Estos peces también mostraron niveles reducidos de malondialdehído (MDA), un marcador de estrés oxidativo. Los análisis bioquímicos revelaron niveles más bajos de glucosa plasmática (GLU) y lactato deshidrogenasa (LDH), lo que indica una respuesta al estrés reducida.


















