Las regiones del extremo sur de Chile volvieron a posicionarse entre las más dinámicas del país, confirmando que la macrozona austral se ha transformado en uno de los principales polos de crecimiento económico nacional.
De acuerdo con cifras recientes del Banco Central, Los Lagos, Aysén y Magallanes registraron sólidos avances en su Producto Interno Bruto (PIB), impulsados en buena medida por el desempeño de la acuicultura y, especialmente, de la salmonicultura.
El fenómeno no es aislado. En los últimos reportes regionales, Aysén destacó con expansiones de hasta 8,5%, mientras Magallanes alcanzó alzas de 4,4% y Los Lagos también mostró un crecimiento sostenido de 5,3%, respaldado por la industria manufacturera, la pesca y la acuicultura.

¿Cómo se explica el crecimiento?
En la Región de Los Lagos, principal centro histórico del sector salmonero, el crecimiento ha estado estrechamente ligado al procesamiento industrial, la logística y los servicios asociados a la cadena productiva. El Banco Central atribuyó parte relevante del dinamismo regional a las industrias alimenticias y pesquera, junto con el aporte de la acuicultura dentro del componente de bienes.
Aysén, en tanto, se consolidó como uno de los territorios con mayor expansión económica del país. Según los informes oficiales, la acuicultura fue uno de los factores centrales detrás de este resultado, acompañado por un fuerte aumento de las exportaciones que crecieron 26,1%, especialmente de productos manufacturados de salmón.
En Magallanes, la salmonicultura continúa ganando protagonismo dentro de una matriz productiva históricamente vinculada a hidrocarburos y pesca. El crecimiento regional fue explicado por sectores como la industria química, la construcción y la acuicultura, mientras las exportaciones también crecieron en 18,6%, gracias a los envíos de productos industriales de salmón-

La salmonicultura como motor
Más allá de las cifras trimestrales, diversos análisis sectoriales sostienen que la salmonicultura representa un componente estructural para las economías australes. Estimaciones del sector indican que el salmón aporta en promedio cerca del 17,6% del PIB combinado de Los Lagos, Aysén y Magallanes, con participaciones especialmente altas en Aysén y Los Lagos.
El impacto no solo se refleja en producción y exportaciones. La actividad también sostiene empleo directo e indirecto, impulsa proveedores locales, transporte marítimo y terrestre, servicios industriales, comercio y consumo interno en comunas donde existen pocas alternativas productivas de similar escala.
Con estos resultados, la salmonicultura reafirma su rol como uno de los grandes motores económicos del sur de Chile. En momentos en que el país busca diversificar su crecimiento, Los Lagos, Aysén y Magallanes muestran que el desarrollo regional también se construye desde los fiordos, canales y costas australes.


















