Mientras Chile reorienta su estrategia comercial hacia Estados Unidos, Noruega fortalece su presencia en Asia y, particularmente, en China, un mercado que hoy marca el pulso de las dinámicas globales del salmón. Así lo advierte en iLaks el jefe de análisis de Kontali, Lars Philip Scrase, quien identifica un claro momentum a favor del origen noruego en un escenario donde la logística, el precio y las preferencias de consumo están reconfigurando la competencia internacional.
Según el analista, en China —y en gran parte de Asia— Noruega ha logrado consolidar una posición dominante que Chile enfrenta con crecientes dificultades. La explicación no responde a un solo factor, sino a una convergencia de ventajas estructurales: precios competitivos, eficiencia logística y condiciones de transporte más favorables tras la normalización de los costos de carga aérea a niveles previos a la pandemia.
“El mercado chino ha estado históricamente dominado por pescado fresco de gran tamaño, y esa lógica aún se mantiene”, sostiene Scrase, subrayando que Noruega y Europa se encuentran bien posicionadas en este contexto.
La capacidad aérea disponible y el desbalance en los flujos comerciales —con más carga saliendo desde China hacia Europa que en sentido inverso— ha generado tarifas de flete más atractivas para el envío de salmón hacia el gigante asiático, reforzando la competitividad del producto noruego.
Un mercado altamente sensible al precio
China se consolida como un mercado extremadamente sensible al precio, donde la eficiencia logística se vuelve un factor determinante. En paralelo, la menor relevancia reciente de Estados Unidos como motor de crecimiento ha favorecido estratégicamente a Noruega, que ha intensificado su foco en Asia. De hecho, el analista advierte que, sin la demanda china, el escenario global de precios del salmón sería considerablemente más débil.
Pese a ello, el potencial de crecimiento en China sigue siendo significativo. Sin embargo, su evolución dependerá en gran medida de un cambio estructural en las preferencias de tamaño del producto. Actualmente, el mercado continúa dominado por peces grandes —sobre seis kilos—, lo que condiciona la oferta disponible y la dinámica comercial.
El giro hacia tamaños más estándar
Scrase observa señales incipientes de transformación en los patrones de consumo. El aumento del retail, el crecimiento del consumo en el hogar y la mayor diversificación de canales están impulsando gradualmente una mayor aceptación de peces de menor tamaño, un factor que podría ser clave para sostener el crecimiento en el largo plazo.
“El desarrollo del mercado dependerá de la disponibilidad. Para seguir expandiéndose, será necesario avanzar hacia una mayor aceptación de tamaños más normales, no solo grandes volúmenes de pescado premium”, explica.
Este cambio, sin embargo, enfrenta una barrera cultural relevante: la preferencia histórica del consumidor chino por el pescado grande, asociada a percepciones de valor y calidad. Aun así, el analista proyecta que la transición será inevitable, más impulsada por las limitaciones productivas que por estrategias de marketing.
La producción y la lógica de oferta marcarán el cambio
Desde la perspectiva productiva, existe un límite natural para la disponibilidad de peces de gran tamaño, especialmente considerando el crecimiento proyectado de la producción en sistemas en tierra (land-based), que enfrentan mayores desafíos para alcanzar calibres elevados. En un horizonte de diez años, esta restricción estructural podría contribuir a normalizar las preferencias de tamaño en el mercado chino.
En ese contexto, el auge del retail y el mayor consumo doméstico están comenzando a modificar lentamente la demanda, desplazando el foco desde el tradicional “storfisk” hacia formatos más versátiles y accesibles.
Así, mientras Noruega capitaliza las condiciones logísticas y comerciales para afianzar su liderazgo en Asia, Chile enfrenta el desafío estratégico de redefinir su posicionamiento en un mercado chino que evoluciona, pero que sigue siendo altamente competitivo, sensible al precio y profundamente influenciado por las características del producto.


















