En 2016 se comenzaron a realizar estudios en Chile del comportamiento del oxígeno disuelto en la Boca del Guafo (Golfo Corcovado), pues es el lugar donde ocurre el mayor intercambio de aguas entre el Océano Pacífico y los fiordos de la Patagonia norte. Este fue un proyecto del Fondo de Investigación Pesquera y Acuicultura (FIPA) liderado por el Centro de Investigación en Oceanografía COPAS COASTAL de la Universidad de Concepción, en donde colabora como investigador asociado por más de 10 años el Dr. Iván Pérez-Santos, investigador del Centro i-mar de la Universidad de Los Lagos.
«Hoy en día, la plataforma de equipos que sigue allí recolectando datos es una iniciativa nacional que se mantiene con varios proyectos y universidades. Desde el inicio de las mediciones, comenzamos a registrar el ingreso de aguas con bajo oxígeno por el fondo, es decir, entre 100 y 200 metros de profundidad. Sin embargo, en otros momentos del año también ingresan aguas con alto oxígeno, estableciéndose una competencia en la entrada de las aguas de bajo y alto oxígeno. Esta competencia hoy la están ganando las aguas de bajo oxígeno y, entonces, la disminución paulatina del oxígeno en el tiempo que hemos observado es lo que se denomina actualmente como desoxigenación”, explica el Dr. Iván Pérez-Santos.
“Aunque este proceso todavía ocurre en las aguas profundas, muy lejos de las balsas jaulas, la mezcla de este cuerpo de agua con los que tiene encima hace que el oxígeno comience a disminuir también en las capas superiores y cada vez más se acerque a la superficie, un proceso que continuamos estudiando», puntualiza el investigador.
También señala que “el incremento de la temperatura del agua produce una disminución de la solubilidad del oxígeno disuelto en el agua, siendo esta la causa principal de la pérdida de un 2% del oxígeno a nivel global debido al cambio climático. Este problema es otro de los peligros que va a enfrentar la industria en los próximos años”.
Variabilidad del oxígeno en la Patagonia y zonas más frágiles
El Observatorio Marino Reloncaví tiene como área de estudio principal el Seno de Reloncaví y las zonas marinas cercanas a él, como el fiordo de Reloncaví. En los años recientes, las investigaciones se han extendido a toda la Patagonia norte, llegando hasta la laguna San Rafael. “El estudio del oxígeno disuelto en todos los fiordos, canales y golfos que se encuentran en esta zona nos ha permitido conocer la alta variabilidad que muestra el oxígeno disuelto en el tiempo y el espacio. Por ejemplo, el Mar Interior de Chiloé es la zona con la mayor concentración de oxígeno en toda la columna de agua, es decir, desde la superficie hasta los 200 metros de profundidad”, expone el Dr. Pérez-Santos.
Por otro lado, “detectamos cómo cada vez están llegando aguas con bajo contenido de oxígeno provenientes desde la zona ecuatorial, originando el proceso de desoxigenación de las aguas en la zona de la Boca del Guafo (Golfo Corcovado). También hemos confirmado que la condición de hipoxia de las aguas, que se presenta cuando el oxígeno es menor a 2.8 mg/L y 30 % de saturación, continúa ocurriendo en el fiordo Puyuhuapi y el canal Jacaf», detalla el experto.
En este escenario, en cuanto a las zonas más frágiles o susceptibles a la disminución en los niveles de oxígeno durante los últimos años, el investigador indica que “si tenemos en cuenta las concentraciones de oxígeno disuelto medidas en la Patagonia norte, resalta entonces la cabecera del fiordo Quitralco con valores cercanos a 0 mg/L, ocurriendo anoxia. Le sigue entonces, la zona del fiordo Puyuhuapi y Canal Jacaf con valores de hipoxia (menores a 2.8 mg/L) debajo de los 150 metros y bajas concentraciones de oxígeno entre los 50 y 150 metros con un rango entre 4 y 6 mg/L. A los lugares donde se registran bajas concentraciones de oxígeno se suma el Fiordo Reloncaví, Comau y Aysén con oxígeno variando entre 3 y 5 mg/L”.
En resumen, los lugares frágiles que hoy continúan estudiando son los fiordos Reloncaví, Comau, Puyuhuapi, Aysén, Quitralco, el canal Jacaf y la Boca del Guafo. “Es importante mencionar que en todos los fiordos donde el oxígeno es bajo, las causas principales están relacionadas con la baja intensidad de las corrientes marinas, lo que trae consigo que los periodos de renovación de sus aguas sean muy altos. Sumando, además, que se respira más oxígeno por las bacterias que el que se produce por el fitoplancton”, explica.
Lea el reportaje completo en nuestra Revista InfoSALMON página N° 12.


















