La compañía Cooke Chile, de origen canadiense, ha intensificado sus reclamos contra la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA), acusando al organismo de una serie de acciones deliberadas destinadas a impedir el funcionamiento de su centro de cultivo Huillines 3. Según Cooke Chile, este centro opera con normalidad desde el año 2010, cumpliendo rigurosamente con todas las normativas legales y reglamentarias vigentes.
En una reciente carta al director, publicada en el diario El Mercurio, el gerente general de Cooke Chile, Andrés Parodi, expresó que “en los últimos días, en estas páginas se ha generado un debate sobre la conducta obstructiva de la Superintendencia de Medioambiente en contra del sector empresarial, con pruebas irrefutables del sesgo de ese organismo en contra de los proyectos de inversión”.
En este contexto, el destacado analista de mercado, Jaime Jankelevich se sumó a las palabras del directivo en una nueva carta al director en el mismo medio señalando que “la actuación de dicho organismo en este caso es inaceptable. ¿Cómo pretendemos atraer inversionistas internacionales cuando las autoridades actúan de la manera que lo ha hecho la SMA?”.
Golpeó sobre la mesa enfatizando que “hasta cuando las autoridades actúan en contra de los empresarios y en este caso contra una empresa internacional de una industria que exportó en 2024 US$5.773MM, equivalente al 1,7% del PIB nacional, y que posiciona a Chile en el segundo lugar de exportadores de salmón del mundo, según un estudio de dos expertos internacionales en recursos marinos, Sumaila y Thor Sigfússon, publicado el martes por el País Circular”.
Recalcó que “no se puede tolerar que las autoridades, cualquiera sea, actúen sin ética y acudan a maniobras del tipo descrito en la carta en comento, porque esa actitud solo genera un claro desincentivo para invertir en nuestro país”.
“Corrupción verde”
A los dichos se adhirió el economista Juan Pablo Swett a través de su red social de LinkedIn señalando que lo que la “Superintendencia de Medio Ambiente le hizo a la empresa Cooke Aquaculture Chile S.A. muestra una total falta de ética de este organismo, sin embargo, hay que ir más allá para hablar derechamente de la falta de ética de nuestras autoridades y de algunas personas de este Gobierno”.
Apuntó además que “acá debemos ser valientes para acusar a quienes quieren destruir la industria del salmón en Chile, sector que aporta US$6.000 millones (1,7% PIB) y motor económico del sur patagónico chileno (Los Lagos – Aysén – Magallanes). Seamos más valientes aún para denunciar ONGs financiadas desde el extranjero para frenar el desarrollo económico con falsas banderas medio ambientales, algo que perfectamente se puede denominar la “Corrupción Verde».
Swett invitó a reflexionar a la audiencia y a realizarse ciertas preguntas como: ¿quién está detrás de estas ONG? ¿Por qué están incrustadas en organismos estatales haciendo leyes? ¿Es legal? ¿Por qué Chile ha perdido sostenidamente participación de mercado en la producción de salmones a nivel mundial en manos de Noruega? ¿Por qué el Gobierno del Presidente Gabriel Boric quiere eliminar esta industria? ¿Cuántas concesiones acuícolas se han aprobado en la última década?”.
Aseguró que “las empresas salmoneras han evolucionado, han corregido sus errores, mejorado procesos y se han adecuado a las buenas normas medio ambientales para poder seguir invirtiendo. En resumen, han corregido sus procesos productivos y cumplen todos los estándares… ¿Porque no dejarlas crecer entonces?”.
Cerró explicando que “no se trata de los empresarios vs el Gobierno de Chile… son los propios pescadores, emprendedores, pymes y trabajadores del sector que estamos diciendo basta”.


















