2025 quedará marcado como el año en que Gigante Salmon dejó atrás la etiqueta de proyecto para convertirse formalmente en productor comercial. Tras años de inversión en su instalación terrestre en Rødøy, la compañía reportó ingresos operacionales por NOK$71,6 millones (US$7,4 millones), frente a cero ventas en 2024, cuando aún no había iniciado su ciclo comercial.
El hito más relevante no fue el resultado final —que cerró con una leve pérdida neta de NOK$0,47 millones (US$49 mil)— sino la capacidad de generar EBIT positivo por NOK$3,7 millones (US$0,38 millones), revirtiendo el EBIT negativo de NOK$-2,97 millones (–US$0,31 millones) del año anterior. En su primer ejercicio de ventas, la empresa logró demostrar viabilidad operativa.
Márgenes competitivos desde el arranque
Durante 2025 la firma cosechó 1.040 toneladas HOG, incluyendo su primera cosecha comercial de 345 toneladas, con un destacado 94% de calidad superior y un FCR de 1,04, indicador clave de eficiencia alimenticia.
En el cuarto trimestre, el precio promedio alcanzó NOK$78/kg (US$8,07/kg), mientras que el costo de producción se situó en NOK$71/kg (US$7,34/kg), validando márgenes operacionales incluso en un entorno de precios menos favorable.
El mensaje al mercado es claro: el modelo land-based no solo funciona desde el punto de vista biológico, sino también financiero.
Crecer cuesta: presión sobre la caja
El salto operacional tuvo un costo evidente en el flujo de caja.
- Flujo operacional: -NOK$117,8 millones (-US$12,2 millones)
Impactado por el aumento de biomasa y capital de trabajo. - CAPEX: -NOK$273,3 millones (-US$ 28,3 millones)
Asociado a la construcción y avance del tercer módulo. - Flujo financiero: +NOK$278,1 millones (+US$28,8 millones)
Proveniente de deuda y financiamiento.
El efectivo al cierre fue de NOK$6,6 millones (US$0,68 millones), reflejando la etapa intensiva de inversión.
En balance, los activos totales alcanzaron NOK$1.521 millones (US$157,3 millones), con una inversión acumulada estimada en NOK$1.275 millones (US$131,8 millones) en el proyecto.
El ratio de patrimonio se ubicó en 47,1%, por debajo del 58,8% de 2024, debido al mayor apalancamiento.
La deuda totalizó NOK$806 millones (US$ 83,3 millones), compuesta por:
- NOK$324 millones (US$33,5 millones) en préstamo de construcción.
- NOK$111 millones (US$11,5 millones) en leasing.
- NOK$75 millones (US$7,8 millones) en préstamo del accionista mayoritario.
- NOK$296 millones (US$30,6 millones) en pasivos de corto plazo.
Consciente de la necesidad de fortalecer liquidez, la compañía ejecutó en febrero de 2026 una colocación privada por NOK$360 millones (US$37,2 millones), reforzando su estructura financiera para completar la expansión.

El verdadero punto de inflexión
Más allá de las cifras, 2025 representó la validación del modelo:
- Transición efectiva de desarrollo a producción.
- EBIT positivo en el primer año comercial.
- 000 toneladas de biomasa en pie al cierre.
- Tercer módulo en fase final, con inicio previsto en 2026.
- Meta estructural: 16.000 toneladas HOG anuales a plena capacidad.
El desafío ahora no es tecnológico, sino financiero y estratégico: escalar sin erosionar liquidez y capturar precios favorables en un mercado volátil.
2026: la prueba de fuego
Con mayor biomasa, respaldo de capital fresco y una estructura productiva casi completa, Gigante Salmon entra en 2026 en una nueva etapa. Si logra mantener disciplina en costos y sincronizar cosechas con ventanas de precio alto, podría consolidar lo que 2025 apenas insinuó: que el salmón 100% en tierra puede ser también un negocio rentable a escala industrial.


















