En la acuicultura, la alimentación no es solo una tarea rutinaria; es la operación más cara. Los costos del alimento pueden representar hasta el 60% de los gastos totales de producción. Sin embargo, a pesar de esto, muchos centros de cultivo de salmón aún dependen de decisiones manuales o modelos sencillos para determinar la cantidad de alimento.
La sobrealimentación desperdicia alimento y contamina el medio ambiente. La subalimentación ralentiza el crecimiento de los peces y afecta su bienestar. Además, el apetito de los peces es complejo. Cambia según los niveles de oxígeno, la temperatura, la salud de los peces e incluso el tiempo transcurrido desde el último tratamiento de despioje.
¿Cómo saber cuándo los peces tienen hambre y necesitan alimento?
La alimentación de precisión no se trata solo de ahorrar dinero. Se trata de reducir la huella ambiental del centro de cultivo, mejorar el bienestar de los peces e impulsar el crecimiento, todo al mismo tiempo.
En la alimentación tradicional, las decisiones a menudo se basan en la experiencia y la intuición. Pero en un mundo donde el cambio climático afecta las condiciones oceánicas diariamente, eso ya no es suficiente. Necesitamos sistemas más inteligentes y adaptables que nos ayuden a tomar mejores decisiones en el momento. Ahí es donde entra en juego el proyecto piloto RACE Autofôring, un proyecto de SINTEF Ocean, en colaboración con Spillfree y SalMar.
IA con apetito
En el centro de esta innovación se encuentra un asistente digital: una IA entrenada para observar el comportamiento de los peces y recomendar la cantidad de alimento en tiempo real.
El proyecto piloto se lleva a cabo en Korsneset, donde se utilizan siete jaulas marinas para comparar las recomendaciones del sistema con los métodos de alimentación tradicionales. Algunas jaulas se guían por las recomendaciones de aprendizaje automático, mientras que otras sirven como controles.
La IA analiza continuamente el video submarino para detectar qué tan activamente se alimentan los peces y si los gránulos no consumidos se hunden. A diferencia de los sistemas manuales que analizan las imágenes una vez terminadas la alimentación, el novedoso sistema impulsado por IA toma decisiones a medida que suceden, brindando a los operadores retroalimentación inmediata sobre si aumentar, disminuir o detener la alimentación.
Este soporte de decisiones en tiempo real permite a los operadores de alimentación actuar de manera más rápida y precisa, lo que potencialmente reduce el desperdicio y mejora las tasas de crecimiento de los peces.

El sistema combina datos de:
- Video subacuático (para monitorear la actividad de los peces y el hundimiento del alimento).
- Sensores de biomasa (para estimar el tamaño y la cantidad de peces).
- Sensores ambientales (oxígeno, temperatura).
- Sistemas de producción como Fishtalk (con datos sobre el origen de los peces, tratamientos e historial de crecimiento).
Modelos de aprendizaje automático, incluidas herramientas avanzadas como los árboles de decisión, procesan toda esta información para predecir las mejores estrategias de alimentación. Estos modelos se comparan constantemente con los modelos de crecimiento tradicionales para refinar y mejorar su precisión.
Es importante destacar que el proyecto está desarrollando una nueva «puntuación de rendimiento» para reemplazar las evaluaciones manuales sobre si una sesión de alimentación fue óptima. Esto ayuda a que las decisiones basadas en IA sean más transparentes y fáciles de confiar.
Resultados y próximos pasos
Hasta ahora, los resultados son prometedores. Las estrategias de alimentación guiadas por IA muestran el potencial de mejorar la eficiencia del alimento (menor Tasa de Conversión Alimenticia – FCR) y las tasas de crecimiento específicas (SGR), al mismo tiempo que respaldan un mejor monitoreo del bienestar.
Los productores que participan en el programa piloto también están evaluando el sistema como una herramienta práctica: ¿Es fácil de usar? ¿Les ahorra tiempo? ¿Se puede confiar en él?
Las respuestas ayudarán a dar forma a la siguiente fase: el despliegue completo del sistema en el sitio de Singsholmen en el verano de 2025.
Mirando hacia el futuro: Acuicultura más inteligente y ecológica
El piloto RACE Autofôring es más que una simple prueba tecnológica; es parte de un movimiento más amplio hacia la acuicultura de precisión, donde las decisiones basadas en datos reemplazan las conjeturas.
Con el cambio climático, el aumento de los costos de los alimentos y la creciente presión para reducir el impacto ambiental, la necesidad de sistemas de alimentación inteligentes nunca ha sido mayor.
Proyectos como RACE Autofôring están sentando las bases para una nueva generación de acuicultura, una en la que las máquinas nos ayuden a comprender el apetito de los peces y los agricultores puedan actuar sobre ese conocimiento al instante.
Alimentar a los peces ya no se trata solo de arrojar gránulos al agua. Se trata de escuchar a los peces, y con la IA, finalmente estamos aprendiendo a entender lo que nos dicen.


















