Hay un consenso generalizado que un gran número de trámites engorrosos puede inhibir la inversión en el sector acuícola, en especial para las PYMEs. Al mismo tiempo, la eliminación de estos trámites podría afectar negativamente al medio ambiente y la biodiversidad. La gobernanza ¿es un respuesta adecuada a la permisología?
La gobernanza colaborativa introduce una lógica más flexible de colaboración con actores privados para poder responder de manera más efectiva a problemas públicos complejos. Al mismo tiempo, el Estado mantiene su rol de regulador, velando por el cumplimiento de las normas y reglas de interés público. Además, la gobernanza es complementaria al mercado, permitiendo abordar sus fallas.
En temas ambientales, la gobernanza emerge como una solución colectiva a la Tragedia de Comunes producida cuando domina la lógica individualista en la explotación de recursos naturales de uso común. Como respuesta, Elinor Ostrom, ganadora del Premio Nobel en Economía, mostró que muchas comunidades definen colectivamente sus reglas de uso para orientar la conducta individual o grupal, favoreciendo el interés común, es decir el uso sustentable de los recursos naturales.
Por un lado, la definición colectiva de las reglas favorece la apropiación de ellas por parte de los mismos actores, porque reconocen que deben modificar sus comportamientos en el presente para poder contar con los recursos en el futuro. Llegar a acuerdos sobre las normas facilita la convivencia y la cooperación entre las personas y permite mayor flexibilidad cuando existen las condiciones para que todos cumplen con las reglas y normas requeridas.
Para que la gobernanza sea una respuesta efectiva, hay dos condiciones fundamentales: 1) la mayoría de los actores aceptan cambiar su comportamiento y perciben que comparten responsabilidad por los resultados futuros y 2) hay un sistema de monitoreo confiable. Para superar la permisología, hay que construir confianza.



















