Sin lugar a dudas, en el reciente II Congreso: Impactos y Estrategias de Prevención y Control de la Caligidosis en la Salmonicultura Chilena, desarrollado en Puerto Varas, quedó de manifiesto la importancia de que la industria comparta los datos obtenidos en el campo de experimentación y se vincule con la academia y otros actores clave de la industria. Bajo esta premisa, Mowi Chile tuvo una importante participación en la iniciativa donde reveló los últimos avances y resultados de estudios importantes para combatir el caligus.
Caligus rogercresseyi es un copépodo ectoparásito que habita zonas marinas y salobres en Chile y es el agente causante de la caligidosis, enfermedad que afecta a la industria del salmón. Su ciclo de vida, dependen de la temperatura y comprende ocho estados de desarrollo: tres planctónicos, nauplius I, II y copepodito; cuatro estados fijos, chalimus I, II, III, IV; y un estado móvil con dimorfismo sexual, macho y hembra.
En este escenario, Melinka Mancilla de Mowi Chile presentó los resultados de una investigación acerca de la evolución de la caligidosis en condiciones no experimentales para comprender los patrones de desarrollo en un entorno no controlado. Explicó que “en condiciones experimentales, el tiempo de desarrollo a 12°C, se completa a los 45 días y a 15,2°C en 26 días, sin embargo, en condiciones no experimentales los patrones de desarrollo no están muy claros”.
En el estudio, se realizaron muestreos semanales en 70 peces en un centro de cultivo a quince días iniciada la siembra de los peces. La metodología del muestreo fue a través de una extracción aleatoria de los peces, los cuales fueron anestesiados para ser observados y poder identificar la presencia de caligus y luego realizar la clasificación y agruparlos. La investigadora destacó que “este estudio difiere del monitoreo regular del problema, ya que aquí se consideró la identificación desde el estado copepodito hacia el estado hembra ovígera y por ello este tipo de monitoreo es de alta complejidad porque requiere gran experiencia para identificar todos los estados de desarrollo porque los estados copepoditos son bastantes pequeños y en su mayoría son difíciles de identificar y cuantificar”.

En cuanto a los resultados, indicó que “se identificaron copepoditos de la semana 1 de muestreo y tres pulsos de infestación durante el periodo de muestreo. Además se observaron machos y hembras a los 21 días post siembra y hembras ovígeras a los 39 días”.
Señaló que “la distribución de los distintos estados de desarrollo, observados en el tercer muestreo, 39 días post siembra, sugiere el desarrollo continuo del ciclo de vida de parásito mostrando el inicio de un segundo pulso de infestación con la abundancia de copepoditos presente en los peces” y agregó que “la ausencia de estados chalimus avanzados, en el tercer muestreo, sugiere el término de la primera cohorte y la generación de una nueva”.
En este sentido, Mancilla explicó que “los monitoreos específicos en los diversos estados de desarrollo, nos entrega información que aporta en la comprensión de la dinámica poblacional del parásito permitiendo identificar las estrategias de tratamiento y control, identificando de mejor forma a los estadios objetivo de los fármacos disponibles, además, del periodo en que deben ser efectuado el tratamiento”.
Extensión del tiempo de tratamiento de azametifos
Por su lado, la jefa de Laboratorio de Mowi Chile, Marlen Espinoza mostró los resultados de un estudio acerca del tiempo de dependencia de la eficacia del tratamiento azametifos contra la caligidosis que nace por la necesidad de que se ha detectado una disminución en la sensibilidad de Caligus rogercresseyi frente a los fármacos utilizados en Chile. Dentro de éstos, se encuentra el tratamiento con azametifos. Según la normativa chilena, aunque la dosis terapéutica de este fármaco no puede ser modificada, es posible aumentar el tiempo de exposición.
En este sentido, el objetivo de la investigación fue demostrar que la eficacia del tratamiento con azametifos mejora con tiempos de exposición más prolongados. Para ello, se analizaron los bioensayos in vitro realizados por el Laboratorio Mowi Chile entre 2013 y 2024 y se realizaron análisis de comparación y de asociación entre variables.

Los resultados mostraron una disminución progresiva de la sensibilidad a partir de 2018, coincidiendo con una asociación positiva entre los valores de EC50 y el tiempo, lo que indica que se necesita una mayor concentración para alcanzar la eficacia deseada. Además, se encontró que tiempos de exposición de 180 y 240 minutos resultaron en porcentajes significativamente más altos de parásitos afectados en comparación con tiempos de 60 y 90 minutos.
Estos hallazgos comprobaron que la extensión de los tiempos de tratamientos con azametifos contra estados adultos de C. rogercresseyi, a nivel de laboratorio, resulta en porcentajes de afectados mayores cuando los tiempos de exposición superan los 180 minutos. En este sentido, “los resultados del laboratorio llevaron a la implementación de tratamientos extendidos con este fármaco en los centros de cultivo de Mowi, lo que aumentó la eficacia del tratamiento y permitió recuperar esta herramienta terapéutica”, explicó Espinoza.
Tratamiento con peróxido de hidrógeno
También el deputy Fish Health director de Mowi Chile, Jaime Santana expuso sobre los tratamientos con peróxido de hidrógeno y sensibilidad a Caligus rogercresseyi a través de Bioensayos de laboratorio y experiencia de campo. Es importante comprender que el peróxido de hidrógeno (H2O2 ) se ha utilizado ampliamente para el control de la caligidosis en Chile, así como también para el control de Lepeophtheirus salmonis en el hemisferio norte. Sin embargo, se ha reportado una pérdida en la sensibilidad para L. salmonis, no así para Caligus rogercresseyi, en el cual sigue manteniendo efecto en estadíos adultos del parásito, pero con menores eficacias que las reportadas por Marín (2018) (trabajo realizado en el año 2015).
El estudio ejecutado por el Laboratorio de Mowi Chile estimó la respuesta de C. rogercresseyi al peróxido de hidrógeno usando la sensibilidad medida como la concentración efectiva que afecta el 50% de los individuos expuestos (EC50) y la recuperación (%) de los individuos a 1 y 24h post exposición a distintas concentraciones de peróxido de hidrógeno por 20 min. En este escenario, se correlacionó las estimaciones de EC50 de 146 bioensayos obtenidas en laboratorio con los resultados de eficacia de 209 jaulas en centros de cultivo. El valor promedio del EC50 fue 1200 ppm.
Santana detalló que “el porcentaje de afectados 1h y 24h post tratamiento fue de 100% y >90%, respectivamente cuando la concentración de exposición fue de 1250 ppm y tiempo de exposición de 20 min, revelando una recuperación del 10% a las 24h post tratamiento, considerando el porcentaje más bajo de afectación”.
En tanto, “la exposición por 20 min a 750 ppm afectó aproximadamente el 85% y 70%, 1h y 24h post tratamiento, respectivamente, mostrando una recuperación del 15% a 27% a las 24h post tratamiento”, señaló.
“En base a estos resultados, la concentración de tratamiento debiese ser >1250 ppm para asegurar la eficacia sobre los estadios adultos y prolongar la vida útil del producto en el tiempo”, sugirió el investigador.

Tratamiento con agua dulce
En el encuentro participó también el gerente de Salud y Nutrición de Mowi Chile, Jorge Mancilla, exponiendo acerca de la eficacia del tratamiento con agua dulce o hiposalina a diferentes tiempos de exposición sobre juveniles de Cagilus rogercresseyi. Es importante resaltar que el uso de agua dulce es una herramienta no medicamentosa útil para el control de la caligidosis con un comprobado efecto sobre los estadios adultos y larvas; sin embargo, no se ha determinado a través de ensayos in vivo el tiempo mínimo de exposición sobre los estadios juveniles para lograr una mayor afectación (100%).
Por lo tanto, surgió la necesidad de determinar estos tiempos mínimos sobre los chalimus de C. rogercresseyi, considerando que los baños con agua dulce se realizan con wellboat de modo de lograr el mayor beneficio. Por esta razón, la compañía formuló un estudio que permitió evaluar el efecto de la aplicación de dicho tratamiento en diferentes tiempos de exposición sobre los juveniles de C. rogercresseyi mediante ensayos in vivo con la especie Salmo salar.
Los resultados indicaron que el tratamiento por sobre las 2.5h con agua dulce induce una mayor afectación (>100%) y mortalidad (>95%) sobre los estadios juveniles. En tanto, los efectos negativos observados se caracterizan por una separación del exoesqueleto de los órganos internos de los parásitos.
Al mismo tiempo, “los estadios juveniles constituyen un punto crítico en la dinámica poblacional y control del parásito, ya que los que sobreviven a un tratamiento, generan la posibilidad de aumentar las cargas parasitarias en el corto plazo y también generar pérdida de sensibilidad”, sostuvo Mancilla.
En base a estos resultados, el tiempo de exposición debe superar las 2.5 horas de tratamiento con agua dulce, para asegurar la eficacia del tratamiento sobre los estadios del parásito y así prolongar la vida útil de esta herramienta no medicamentosa.
Al respecto, Mancilla, enfatizó que “se observa que el tratamiento con agua dulce debe aplicarse a 3 horas si es requerido inducir una mayor afectación y mortalidad sobre juveniles chalimus I-II y chalimus III-IV (>80%) de C. rogercresseyi”.
Afirmó que “este patrón se repite para sacos ovígeros, larvas nauplios II y adultos, interrumpiendo la eclosión, generando mortalidad en larvas y adultos del parásito, respectivamente” y realzó que “el tratamiento con FW es el más efectivo disponible, afectando todos los estadíos, incluso larvas y huevos, por lo tanto provocando un quiebre en la dinámica poblacional del parásito”.

Patrones de densidad de larvas de caligus
Jorge Mancilla también reveló los resultados de la investigación sobre patrones de densidad de larvas de Caligus rogercresseyi basado en el monitoreo de zooplancton y su relación con las abundancias de caligus en centros de cultivo de Salmo salar. Entender que, los estados planctónicos de Caligus rogercresseyi pueden pasar un periodo de 5 a 12 días en la parte superior de la columna de agua en busca de huéspedes y así comenzar la etapa parasítica del ciclo. Por ello, es relevante evaluar la abundancia y distribución de C. rogercresseyi en sus estados larvarios para identificar patrones de presión de infestación en los salmones de cultivo.
En relación al estudio se analizaron y caracterizaron los patrones de densidad de larvas en siete Agrupaciones de Concesiones de Salmones (ACS) de las regiones de Los Lagos y Aysén, comparando el efecto de prácticas de cultivo y variables ambientales. La información fue analizada, utilizando modelos lineales de efectos mixtos para establecer relaciones entre concentración de larvas y abundancias de C. rogercresseyi sobre los peces.
Los resultados mostraron que, “al incluir las larvas como variable, mejora la predictibilidad del modelo respecto de la abundancia de C. rogercresseyi. Además que, las variables productivas (biomasa y número de peces) son factores claves en explicar las abundancias”, destacó Mancilla.
Esta información contribuye a mejorar aún más los modelos de simulación de C. rogercresseyi y así aportar más conocimiento para la estimación de las tasas de infestación, parámetro aún poco conocido.
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