La infestación por piojos de mar en el salmón (Lepeoptheirus salmonis) limita el crecimiento sostenible de salmónidos. Este problema ha estancado la producción en los últimos años en Noruega y también ha generado impactos en la industria chilena.
En un nuevo estudio desarrollado por los investigadores Leif Christian Stige y Kari O. Helgesen de Norwegian Veterinary Institute junto a Peder A. Jansen de Aqualife R&D y Norwegian Computing Centre, publicado en la revista Journal for Parasitology se analizaron los efectos de las estrategias coordinadas de control del piojo de mar para la reducción de los impactos en la salmonicultura y, en específico, en las poblaciones de salmón salvaje.
Situación en Noruega y detalles del estudio
En Noruega, la biomasa máxima permitida a nivel regional se regula mediante el sistema denominado «semáforo», donde la mortalidad inducida por piojos de mar en post-smolts salvaje migratorios se evalúa en comparación con objetivos establecidos.
Para que la industria de la salmonicultura pueda aumentar la producción en Noruega, el impacto negativo de los piojos de mar de origen acuícola en las poblaciones salvajes de salmónidos debe reducirse a niveles aceptables.
“En la implementación actual del sistema de semáforo para la regulación de la acuicultura de salmónidos, este requisito implica que la mortalidad inducida por el piojo de mar en los post-smolts de salmón salvaje que emigran debe reducirse a menos del 10%. En el área de estudio de Nordfjord, la mortalidad estimada inducida por el piojo del mar en los últimos años ha sido aproximadamente del 20% en promedio”, describieron los investigadores.
Por esta razón, como estudio de caso, se investigó cómo un área específica de actividad acuícola puede reducir sus niveles de piojos lo suficiente para lograr un bajo impacto en el salmón salvaje. En la investigación se estudió la dinámica del piojo de mar en el área de estudio que incluyó 19 localidades con producción de salmónidos durante un periodo de 8 años (2015-2022).
Resultados destacados
Dentro de los resultados, los expertos destacaron que solo las medidas que redujeron la densidad de salmónidos de cultivo en jaulas abiertas en el área de estudio dieron como resultado una reducción de las infestaciones por piojos de mar a niveles aceptables. “Esto podría lograrse con el ingreso de peces más grandes para reducir el tiempo de exposición y que puedan cosecharse antes o reduciendo el número de peces”, afirmaron.
Sin embargo, “la variabilidad interanual en la abundancia de piojos en primavera aumentó, lo que implica una abundancia de piojos inaceptablemente alta cuando muchos centros de cultivo estaban en su segundo año de producción, especialmente cuando los centros tienen una alta densidad de peces y ciclos de producción cercanos entre sí”, revelaron.
Los investigadores también sugirieron que la coordinación de la producción y periodos de descanso de las zonas según el esquema de zonificación propuesto resulta en menos piojos de mar y tratamientos contra esta infestación.
Por otro parte, destacaron que si bien las soluciones u otras tecnologías de barrera que impiden que el 50% de las larvas externas ingresen a las jaulas brindan cierto control, por sí solas, son insuficientes para reducir los piojos a niveles que no afecten al salmón salvaje. Propusieron que estas tecnologías deben ser parte de una estrategia integrada más amplia de manejo de la infestación.


















