Los robos que afectan a sectores productivos estratégicos en Chile se han convertido en un fenómeno persistente. Aunque el problema impacta a diversas industrias, la salmonicultura también enfrenta pérdidas relevantes producto de sustracciones constantes que afectan su operación. En el caso del salmón, por ejemplo, se estiman US$70 millones en perjuicios al año, según lo informado en Emol.
Hace algunas semanas, la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) dio a conocer la segunda edición del Barómetro de Robo Agrícola, con conclusiones poco alentadoras: el 77,4% de quienes fueron encuestados sufrieron robos en los últimos 12 meses.
De acuerdo con el estudio —que analizó la crisis de seguridad en el agro— los montos robados llegan a $2.730 millones en insumos agrícolas, $2.519 millones en instalaciones eléctricas, $913 millones en animales, $885 millones en maquinarias, $874 millones en producción y $190 millones en insumos.
Según el informe de la SNA, al proyectar el impacto económico de los robos anuales en el agro, la cifra asciende a US$530 millones, lo que implica un alza de 39% en relación con la primera medición (US$380).
La agricultura, sin embargo, no es la única industria que sufre con este fenómeno. Si bien en muchos casos no se trata de robos “millonarios” en un solo evento, sí corresponden a sustracciones constantes que terminan afectando de una u otra manera a diversos sectores productivos, entre ellos la salmonicultura.
Robos cada vez más sofisticados
Tomás Monge, gerente general de SalmonChile, explica que la industria enfrenta con frecuencia distintos tipos de hechos delictuales.
Según detalla, entre los robos más comunes se encuentran camiones con cosechas o productos terminados, además de combustible y alimento de salmón, entre otros insumos.
Los métodos utilizados para cometer estos delitos, advierte, “han estado en permanente evolución y con un alto nivel de sofisticación”.
“Según nuestras estadísticas, desde 2018 a noviembre de 2025 se reportan 190 robos y denuncias por robos de carga, centros de cultivo, plantas de proceso y otros, con un valor equivalente total que asciende a alrededor de US$26 millones”, señala Monge.
Sin embargo, la magnitud real del problema podría ser mayor. “Esta cifra es mucho mayor ante la dificultad de detectar algunos tipos de robos, calculando que al año los robos serían cercanos a US$70 millones”, añade.
La situación también ha llevado a la industria a realizar importantes inversiones en seguridad, incluyendo protección de instalaciones, radares, escoltas y apoyo en el fortalecimiento de centros de descanso para camiones, entre otras medidas.
La visión de expertos
En Emol, Pablo Müller, académico de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma explica que la » delincuencia contra empresas e industrias eleva costos operativos, desalienta inversión, interrumpe las cadenas logísticas , reduciendo la productividad, afectando empleo y las recaudaciones».
«En Chile, robos sistemáticos generan sobrecostos, mayores primas de seguros y menor competitividad, trasladándose parcialmente a precios finales. Esto, debilita el crecimiento regional y la confianza empresarial, especialmente en sectores exportadores y territorios con baja presencia estatal efectiva, donde es necesaria respuestas públicas coordinadas», concluye Müller.


















