Resolución Exenta N° 1102/2026 elimina la necesidad de modificar proyectos técnicos para incorporar macroalgas en concesiones vigentes de salmones, mitílidos, ostiones, ostras y abalones, siempre que no se aumente la producción autorizada.
En una decisión que marca un nuevo impulso hacia una acuicultura más eficiente y sustentable, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) emitió la Resolución Exenta N° 1102/2026, mediante la cual pone término a la exigencia de tramitar modificaciones de Proyecto Técnico (PT) para incorporar especies del grupo macroalgas en centros de cultivo ya autorizados para otras especies hidrobiológicas.
La medida beneficiará directamente a titulares de concesiones acuícolas que operan con especies como salmónidos, mitílidos, pectínidos, ostreídos y abalones, permitiéndoles desarrollar cultivos alternados o conjuntos con macroalgas sin necesidad de iniciar nuevos procesos administrativos específicos.
Menos burocracia, más diversificación productiva
Hasta ahora, numerosas solicitudes para sumar macroalgas a centros ya existentes debían pasar por revisiones técnicas para determinar si la incorporación implicaba un cambio sustantivo del sistema productivo autorizado. Con la nueva resolución, Subpesca establece que las macroalgas se entenderán incorporadas dentro de dichos grupos productivos, simplificando la gestión regulatoria del sector.
La autoridad fundamentó la decisión en criterios de proporcionalidad, racionalidad administrativa y simplificación de permisos, en línea con la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales.
Beneficios ambientales respaldan la decisión
El Informe Técnico N° 219 de la División de Acuicultura, citado en la resolución, sostiene que el cultivo de macroalgas presenta múltiples ventajas ecosistémicas y opera bajo sistemas extensivos o de baja intensidad productiva. Entre sus principales aportes se encuentran:
- Absorción de nutrientes disueltos como nitrógeno y fósforo, contribuyendo a reducir procesos de eutrofización local.
- Captura de dióxido de carbono y liberación de oxígeno mediante fotosíntesis.
- Generación de hábitats y refugio para diversas especies marinas.
- Baja generación de residuos orgánicos en el fondo marino.
Según la Subpesca, estas características permiten considerar a las macroalgas como una actividad complementaria que no altera el sistema principal de cultivo y que incluso puede ayudar a mitigar efectos asociados al cambio climático.
Qué cambia para las empresas
La resolución precisa que esta flexibilización no autoriza aumentos en la producción máxima aprobada para cada concesión ni impide que se declaren eventuales causales de caducidad cuando corresponda. Asimismo, las solicitudes pendientes que incluyan aumentos de área, biomasa o nuevos proyectos técnicos seguirán su tramitación normal.
En tanto, las solicitudes pendientes que solo buscaban incorporar macroalgas serán terminadas y archivadas conforme al nuevo marco normativo.
Nuevo escenario para la acuicultura chilena
Con esta resolución, la autoridad sectorial da una señal concreta para avanzar hacia modelos de cultivo integrados, diversificados y con mayor foco ambiental. La incorporación de macroalgas en centros ya operativos podría abrir oportunidades productivas, mejorar el desempeño ecológico de las concesiones y acelerar la transición hacia una acuicultura más moderna y sostenible en Chile.


















