Un equipo de expertos de VeHiCe en conjunto con el CEA Vitapro desarrollaron 3 estudios experimentales en donde se generó la melanosis muscular con diferentes métodos (inyección de oxitetraciclina – OTC – intramuscular, inyección de aceite mineral intramuscular, contusión) y se testearon diferentes dietas en salmón del Atlántico y salmón coho.
Estos estudios llevados a cabo por los profesionales Carlos Sandoval, Marcelo Vera, Fernanda Molina, Javier Fuentealba, Denís Cárdenas y Gabriela Squella permitieron desarrollar una nueva técnica que identifica la presencia de melanosis y permite una estimación de la temporalidad de la lesión, lo que entrega información fundamental para comprender sus posibles causas y así tener una visión más profunda acerca de la salud de los salmones y las prácticas de producción.
Melanosis en salmónidos
Los macrófagos en los teleósteos se encuentran ampliamente distribuidos en los tejidos, incluyendo las branquias y la cavidad corporal, pero se encuentran principalmente como células reticuloendoteliales en el riñón y el bazo, y en algunas especies, en la aurícula del corazón. Por otro lado, los monocitos se encuentran en el riñón y se consideran los precursores de los macrófagos tisulares, siendo capaces de migrar en la sangre hacia sitios inflamatorios, diferenciándose en macrófagos cuando y donde sea necesario.
«En salmónidos, los macrófagos utilizan la oxidación para la inactivación de patógenos o agentes dañinos, siendo necesaria una protección en el proceso inflamatorio crónico. El rol de protección es llevado a cabo por la melanina ya que es un potente antioxidante, neutralizador de radicales libres, cationes y potenciales agentes tóxicos. Subsecuentemente, la pigmentación de color marrón oscuro se debe a la presencia de células inflamatorias acumuladoras de melanina, los melanomacrófagos, presentándose principalmente en músculo, afectando directamente la calidad del filete de salmón», indicaron los autores del estudio.
El salmón del Atlántico de cultivo puede desarrollar cambios asociados a melanosis en el músculo blanco. Esta condición representa un desafío considerable para la industria, con hasta un 20% a 30% de los filetes afectados por esta condición en las plantas de proceso (Mørkøre et al., 2015), un 14% de prevalencia en Chile y menos del 5% en Escocia, detallaron los investigadores.
Respecto a los hallazgos, los expertos señalaron que «en la mayoría de los estudios es posible observar infiltrados inflamatorios difusos o focales, con especial presencia de melanomacrófagos. Asociados a los procesos inflamatorios, se pueden ver hallazgos como degeneraciones musculares, hemorragias, zonas fibróticas y melanosis, dada por los melanomacrófagos. Además, se suelen observar signos de regeneración muscular, lo que implicaría que esta condición es temporal y logra recuperarse con el tiempo».

melanosis macroscópica por 2 diferentes métodos de inducción
(aceite mineral y oxitetraciclina) en los diferentes tiempos de
muestreo. Créditos VeHiCe y CEA Vitapro.
Experimentos
Regresando a los tres experimetos desarrollados por VeHiCe y CEA Vitapro, se describe que posterior a la inducción de la lesión se realizó un análisis macroscópico y un análisis histológico del filete en la zona de inducción. Esta toma de muestras se realizó cada 20 días, considerando 4 tiempos para S. salar (hasta el día 80) y 5 tiempos para O. kisutch (hasta el día 100). «Al análisis macroscópico se pudo observar para el caso de salmón del Atlántico que ya al día 20 se puede observar un 47% de los peces muestreados que fueron inyectados con aceite mineral (AM) con presencia de foco negros», especificaron en la publicación.
A partir del día 40 se observa un 76% y 87% de prevalencia de focos negros para AM y OTC respectivamente. Para el caso de los focos rojos o hematomas al día 20 se observa un 18% y 96% de prevalencia para AM y OTC respectivamente.
«En general los hematomas se observan con mayor prevalencia en el primer tiempo de muestreo (día 20) para disminuir posteriormente. Los focos negros se presentan en menor prevalencia en el tiempo 1 (día 20) y aumentan en los tiempos posteriores. A nivel histológico se evaluó inflamación (miositis), melanosis, fibrosis, degeneración muscular, regeneración muscular y otros cambios», señalaron los autores.
«Para el caso de la inflamación (miositis) esta tiene su peak en el día 20 y 40 y en el caso de la melanosis a nivel histológico, esta se comienza a evidenciar el día 20, con el peak en los días 40 y 60, para disminuir en el último tiempo de muestreo (día 80). En cuanto a la degeneración muscular, ésta se presenta en mayor intensidad en el tiempo 1 (día 20) para disminuir la intensidad en los días 40, 60, y 80. Respecto a la regeneración muscular esta se presenta con mayor intensidad en los días 20 y 40, para disminuir en los días 60 y 80. Respecto a la fibrosis muscular, ésta se presenta con mayor intensidad en los días 20, 40 y 60 para disminuir al día 80 post inducción», detallaron los expertos.

Nuevo método para estimar antiguedad
En base a la temporalidad obtenida en el estudio de melanosis realizado por VeHiCe y CEA Vitapro, se crea una aproximación de temporalidad y progresión de melanosis muscular en secciones de músculo con presencia de melanosis macroscópica.
«Mediante análisis histopatológico se realiza una caracterización de las lesiones musculares, evaluando la presencia e intensidad de diferentes parámetros (melanosis, inflamación, fibrosis, regeneración muscular y degeneración muscular) y temporalizar las lesiones de acuerdo a los resultados experimentales obtenidos en 4 tiempos para S. salar (20 días, 40 días, 60 días y 80 días) y en 5 tiempos para O. kisutch (20 días, 40 días, 60 días. 80 días y 100 días), pudiendo estimar la antigüedad de las lesiones en casos de campo», destacaron los autores.



















