Aquabyte, líder en soluciones tecnológicas para la salmonicultura, reconfigura la industria con cámaras de visión computarizada e inteligencia artificial. La empresa ofrece innovaciones adaptadas a la salmonicultura chilena, con soluciones específicas para la especie coho. Su sistema optimiza la bioestimación, el bienestar animal y la toma de decisiones en los centros de cultivo.
De Silicon Valley a Chile
La firma se fundó en 2017 en California, cuando su creador, Bryton Shang, probó un prototipo de tecnología de detección en la tina de su casa. Luego, la compañía se trasladó a Noruega para desarrollar su sistema en condiciones reales, principalmente con salmón salar. Con el tiempo, Chile se convirtió en un punto clave de su estrategia por su posición como el segundo mayor productor de salmón en el mundo.
“Lo que estamos haciendo hoy es, con el conocimiento y el respaldo de nuestro equipo de ingeniería en Silicon Valley, identificar las necesidades de la salmonicultura chilena y desarrollar soluciones específicas para aplicarlas aquí”, explicó Ignacio Oñate, Country Manager de Aquabyte en Chile, a InfoSALMON.
Uno de los diferenciadores de la empresa es su enfoque en el salmón coho, cuya producción se concentra especialmente en Chile. El ingeniero mecánico destacó que Aquabyte es la única compañía que desarrolla tecnología específica para el salmón del Pacífico, una especie que la salmonicultura local busca potenciar.
Desde su llegada al país, la firma trabaja estrechamente con la industria salmonera para comprender sus requerimientos y adaptar su tecnología a sus particularidades, señaló Oñate. “Lo que hacemos es tomar estas necesidades del mercado local, utilizar nuestros equipos de afuera y aplicar nuestro conocimiento en inteligencia artificial y machine learning para ofrecer una propuesta”, afirmó.

Salmonicultura con tecnología de vanguardia
La tecnología de Aquabyte se basa en la visión computarizada e IA, lo que permite realizar bioestimaciones de biomasa, análisis del bienestar de los peces, entre otras funciones. “La cámara toma 8 imágenes por segundo, las cuales se suben a la nube”, explicó a nuestro medio Braian Wilhelm, Insight & Customer Success Manager de la empresa. Estos registros luego se analizan con modelos de aprendizaje automático.
El ingeniero industrial explicó que operan con 2 ramas principales de la inteligencia artificial. La primera es la visión computarizada, que obtiene información a partir de imágenes captadas. La segunda es el aprendizaje automático, que procesa los datos generados por las imágenes para interpretar y optimizar diversos procesos.
Wilhelm explicó que esto permite responder preguntas del tipo: “¿Cómo interpreto esto y cómo entrego información valiosa a partir de ello? ¿Cómo defino que esto mide tanto, pesa tanto, tiene estos factores de bienestar o cómo realizamos el conteo automático de cáligus?”
Una vez validada la información, ésta se sube a un portal web donde los clientes pueden acceder fácilmente a los datos. “La experiencia de usuario es bastante sencilla. Se instala la cámara y, a partir del mismo día o el siguiente, puedes acceder a la información en la página web”, explicó Wilhelm.
En esa línea, el gestor agregó: “Siempre he creído que no sirve de nada generar millones de datos si al final no se hace nada con ellos. El verdadero valor de toda esta información radica en las decisiones que se tomen con ella”.
Por lo mismo, indicó que el objetivo final de la herramienta es entregar información para que los productores tomen decisiones más informadas. “Esto es lo que se conoce como un enfoque data-driven: no se toma una decisión porque yo lo crea, sino porque los datos indican que esta es la mejor opción”, sostuvo.
Un servicio particular de Aquabyte es su medición del bienestar animal, realizada mediante 17 KPIs externos del pez. Se consideran variables como mordeduras, descamación, deformidades en la mandíbula, opérculo o columna, así como daño en las aletas, daño ocular, cataratas, entre otros. Estas mediciones permiten evaluar el estado de los peces y lograr una gestión más eficiente y precisa en los centros de cultivo.

Chile se proyecta
Según los representantes, Aquabyte ha experimentado un notable crecimiento en nuestro país y la recepción de la industria local ha sido positiva. “Nos ha ido muy bien, hemos tenido una excelente acogida con la mayoría de la industria aquí en Chile, y estamos en un proceso de conocimiento por parte de los salmonicultores sobre estas nuevas tecnologías”, dijo Oñate.
El gestor también destacó que ven un cambio de mentalidad entre los productores. “La tecnología de inteligencia artificial llegó para quedarse, declaró.
Oñate recalcó que las labores de la compañía en Chile han tenido repercusiones a nivel global. “Si queremos implementar salmón coho en Noruega, lo que deben hacer es tomar lo que ya se desarrolló en Chile y aplicarlo allá”, explicó.
“Si no se hacía en Chile, no se hacía en ninguna otra parte”
Con un enfoque creciente en el desarrollo del salmón del Pacífico, Wilhelm contó que, al realizar un proyecto con truchas para un cliente grande, se cuestionó: “¿Qué nos limita para desarrollarlo con coho? ¿Por qué trucha sí y coho no?”.
Esto relacionado con que la producción de truchas en Chile es mucho menor que la de coho, y el mercado de truchas en Noruega también es limitado. Así, Aquabyte comenzó a explorar soluciones específicas para esta especie.
“Con insistencia, generamos la demanda y explicamos la importancia de poder desarrollar soluciones para el coho aquí en Chile”, dijo Wilhelm. Agregó: “En Aquabyte, a nivel global, entendemos que Chile tiene un mercado muy importante y queremos desarrollar soluciones específicas para este país, soluciones que se gesten aquí”.
Para desarrollar el algoritmo para el coho, equipos de ingeniería viajaron a Chile, realizaron visitas a centros de cultivo, tomaron muestras de los peces y los pasaron frente a la cámara para capturar imágenes que entrenaran el algoritmo, explicó y declaró: “Si no se hacía en Chile, no se hacía en ninguna otra parte”.
El ingeniero también detalló que la compañía utiliza la misma cámara y que la diferencia con cada especie radica en cómo se adapta el software. “Todo el cambio ocurre en los algoritmos (…) La solución es escalable y no presenta mayores complicaciones”, explicó.
El “Silicon Valley del salmón”
Nuestro país ha desarrollado alternativas únicas para el mercado local, con soluciones innovadoras. InfoSALMON consultó a los dos representantes sobre la declaración de Thor Sigfusson, quien afirmó que Chile podría convertirse en el Silicon Valley del salmón. Ambos coincidieron en que el país tiene el potencial para transformarse en un centro tecnológico clave para la salmonicultura.
“El desarrollo de los productores nacionales es de alto nivel, y eso ha capturado nuestra atención, por lo que hemos centrado el foco en Chile”, afirmó Oñate. Agregó que les es importante atender al productor chileno, ya que está dispuesto a adoptar nuevas tecnologías, como el uso de salas de alimentación remotas y otras innovaciones.
El representante considera que Puerto Varas y la región de Los Lagos tienen un gran potencial como centro de desarrollo tecnológico y biotecnológico. “Lo veo muy favorable, especialmente con una industria robusta que debería seguir fortaleciéndose en el futuro”, planteó.
Wilhelm, originario de la comuna lacustre, también es optimista respecto al futuro de la región. “En Silicon Valley buscan solucionar los problemas más grandes de la humanidad”, expresó. Planteó que Los Lagos tiene las capacidades y el talento necesario para materializarlo, y que es importante atraer profesionales de otras ciudades y países “y buscar quizás solucionar los problemas más grandes de Chile desde acá”.


















