Durante años, la innovación en la salmonicultura se concentró principalmente en lo que ocurría en el mar: sistemas de alimentación, monitoreo ambiental o automatización de centros de cultivo. Sin embargo, ese foco comienza a desplazarse hacia una etapa previa que hoy se perfila como estratégica: la fase de agua dulce.
Multi X —una de las principales compañías salmonicultoras chilenas— sostuvo en una publicación en El Mercurio que es precisamente allí donde se define gran parte de la eficiencia productiva y sanitaria del ciclo completo. En la compañía se visualiza a través de Multisea, una iniciativa enfocada en la producción de juveniles y el desarrollo de un modelo de salmonicultura híbrida, donde la empresa busca reforzar esa etapa con una fuerte base tecnológica y organizacional.
“La fase de agua dulce es clave para hacer una salmonicultura más eficiente y sostenible. Ahí se juega gran parte del desempeño posterior en el mar”, señalan desde la compañía. El objetivo es obtener peces más robustos, con mejores indicadores de bienestar y menor riesgo sanitario, reduciendo tiempos de engorda y optimizando el uso de recursos, además de disminuir la presión sobre el entorno marino —una demanda creciente desde el ámbito social y regulatorio—.
Innovación integrada a la estrategia
Para sistematizar su impulso innovador, Multi X creó en 2021 un Departamento de Innovación y Desarrollo Corporativo, liderado por Juan Ignacio Ubilla. Su misión es articular las capacidades internas con el ecosistema externo, conectando áreas técnicas de la cadena productiva con start-ups, centros tecnológicos y actores públicos y académicos.
“Somos una industria que nació desde la innovación. Hoy es parte de nuestros valores y el desafío es hacerla accionable y conectarla con nuestra estrategia”, explica Ubilla. En esa línea, agrega que innovar no implica necesariamente apostar por desarrollos futuristas aislados, sino mejorar procesos de manera continua y tangible, generando impactos concretos en la operación.
Ese enfoque se refleja en Multisea, una piscicultura y proyecto conjunto dentro del grupo que busca escalar la producción de juveniles y post-smolts. La apuesta apunta a fortalecer el control sanitario y avanzar hacia un sistema productivo más eficiente, integrando etapas terrestres y marítimas en un modelo híbrido que redistribuya riesgos y optimice resultados.
Alimentación remota y monitoreo inteligente
En paralelo, la compañía ha desarrollado soluciones tecnológicas que apuntan a optimizar las operaciones en mar. Una de las más emblemáticas es su sala de alimentación remota, desde donde se gestionan simultáneamente 32 centros de cultivo ubicados en tres regiones del sur del país, sin necesidad de presencia directa en terreno.
“Desde 2019 hemos incorporado tecnologías para centralizar la alimentación de todos nuestros centros en oficinas corporativas en Puerto Montt, con el objetivo de estandarizar métodos y dar mayor foco a una actividad clave del proceso productivo”, explica Francisco Lobos, gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Multi X. Este modelo —afirma— permite agilizar decisiones, reducir pérdidas de alimento y fortalecer el control operativo mediante equipos especializados.
La plataforma integra tecnologías desarrolladas localmente junto con soluciones noruegas vinculadas al monitoreo ambiental y climático, bioestimación de poblaciones y seguimiento del bienestar animal. Apoyados por algoritmos de inteligencia artificial, estos sistemas entregan recomendaciones en tiempo real para optimizar la alimentación, mejorando la eficiencia productiva y reduciendo el impacto ambiental.
A ello se suma una política activa de innovación patentable que incluye redes y sistemas de extracción de mortalidad diseñados internamente, además de avances en robótica submarina que han permitido reemplazar inmersiones de buzos, elevando estándares de seguridad y eficiencia operacional.
Innovación desde el terreno
Más allá de la tecnología, la compañía busca consolidar la innovación como parte de su cultura organizacional. A través del programa interno MultiXplora, los trabajadores son invitados a proponer soluciones desde su experiencia en terreno.
En tres campañas, la iniciativa ha desarrollado más de 44 talleres, involucrado a más de 300 colaboradores y recopilado más de 200 ideas, algunas actualmente en fase piloto con financiamiento corporativo.
“Necesitamos innovar desde el terreno, con participación real, conectados con la estrategia y con impacto concreto. La innovación no puede ser solo de escritorio”, enfatiza Ubilla. Además de mejorar procesos, el programa apunta a fortalecer el desarrollo de talento interno y fomentar una cultura de mejora continua en toda la organización.
Con este conjunto de iniciativas, la mirada sobre la salmonicultura parece ampliarse más allá del mar. El río —o el agua dulce— emerge, así como un espacio donde se redefine la eficiencia productiva, la sostenibilidad y el futuro tecnológico de una industria clave para Chile.


















