Un cambio regulatorio en China está generando preocupación en la industria mundial de nutrición animal. La Asociación de la Industria de Alimentos de China (CFIA) introdujo nuevas normas —T/CFIAS 3039-2025 y T/CFIAS 3040-2025— que restringen drásticamente el uso de aditivos alimentarios 25-hidroxivitamina D3 (25OHD3) que contengan trazas detectables de 1α,25-dihidroxicolecalciferol, conocido como calcitriol, así se publica en el medio especializado fishfocus.


China eleva estándar de seguridad y pone en alerta al mercado global de aditivos
La medida busca fortalecer la seguridad, trazabilidad y control de calidad de los alimentos para animales, en un país que representa al mayor productor y consumidor de alimentos pecuarios del mundo. Sin embargo, este avance también plantea riesgos para los mercados internacionales, ya que los productos ahora desaconsejados en China podrían redirigirse hacia otros destinos con regulaciones menos estrictas.
“El nuevo estándar chino es un paso adelante para la seguridad y garantía de calidad a nivel mundial”, señaló José María Hernández, representante de dsm-firmenich. “Destaca la importancia de saber exactamente qué hay en el suministro de vitaminas y elegir fuentes en las que se pueda confiar. Los compradores deben priorizar ingredientes de alta pureza y eficacia comprobada, como Hy-D®, que lleva más de 25 años siendo usado de forma segura en miles de millones de toneladas de alimentos en todo el mundo”, agregó.
Expertos llaman a cautela ante desvío global de aditivos vetados en China
Los expertos advierten que, ante esta nueva normativa, productos que no cumplan con los estándares chinos podrían ingresar a mercados extranjeros. En Estados Unidos, por ejemplo, el calcitriol está limitado a menos de 1ppb en el principio activo 25OHD3, mientras que en la Unión Europea este compuesto no está aprobado como aditivo para aves o cerdos.


Por ello, dsm-firmenich insta a fabricantes, integradores y nutricionistas a extremar precauciones al adquirir ingredientes de origen chino. Se recomienda verificar el cumplimiento de las normas internacionales, solicitar certificados analíticos que garanticen niveles no detectables de calcitriol y optar por proveedores con trayectoria y respaldo regulatorio global.
El endurecimiento de las normas chinas podría, así, marcar un antes y un después en la forma en que se abastece y fiscaliza la cadena de suministro mundial de aditivos alimentarios, impulsando un cambio hacia una producción más transparente y segura.
















