La planta de proceso es la fase final del cultivo del salmón. Luego de 3 años que empezaron con la generación de ovas y su trabajo genético en búsqueda del perfeccionamiento, siguió la smoltificación en las pisciculturas y las técnicas para usar eficientemente el agua y devolverla limpia a sus causes, así como el período de engorda en el mar con operarios que hacen su vida sobre el océano.
Tal como en las etapas anteriores, la tecnología y la innovación adquieren un rol protagónico. Las productoras incorporan nuevas herramientas que llevan a lograr un salmón cada vez de mejor calidad, también para gestionar y darles un uso a los residuos, que representan alrededor del 30% del pescado ya procesado.
Australis Seafoods se hace cargo de los desechos del salmón
Australis estrenó durante 2024 interesantes innovaciones en su planta de proceso Fitz Roy, en Calbuco. El subgerente de esta instalación, Pablo Fuentes, le contó a nuestro medio sobre una nueva estrategia para gestionar los residuos, la que trajo un cambio de paradigma respecto a la relación de estas instalaciones con el medioambiente.


El ingeniero explicó que la empresa definió el manejo de los desechos en el procesamiento de salmones como un indicador de eficiencia. Por lo mismo, impulsaron acciones dirigidas a incrementar la proporción de residuos valorizados, que se recuperan o reciclan, para llegar a números cercanos a su totalidad.
Algunas de estas acciones requieren un esfuerzo adicional, por ejemplo, para la limpieza de los desechos, dijo el gestor. Aunque agregó que, de esta forma logran un correcto uso de los mismos y evitan que lleguen a vertederos o rellenos sanitarios.
Por lo demás, la compañía en su sitio web indicó que logró compensar el 100% de su energía eléctrica mediante el uso de Energía Renovable no convencional.
La valorización de los residuos supera el 90%
El representante sostuvo que, mediante la nueva estrategia, la firma logró incrementar la valorización de los residuos desde alrededor de un 60% a sobre un 90%, “lo que sin duda es motivo de orgullo para quienes trabajamos en Australis Seafoods y un ejemplo claro de cómo se materializa el compromiso de la compañía con la sostenibilidad”, destacó.
El proceso se orienta a darle una segunda vida a los desechos mediante la reutilización, el reciclaje, la donación o la venta para su uso posterior, sostuvo Fuentes. De hecho, la misma compañía afirmó que del salmón que se procesa, el 70% se destina al consumo humano y el 30% restante corresponde a vísceras y cabezas.
Así, Australis Seafoods señala que con esos residuos inician un nuevo proceso productivo con el que generan harina y aceite de salmón, lo que permite obtener ingredientes de alto valor nutricional en la industria de alimentación para mascotas, en un ciclo de economía circular. A esto agregan que tampoco botan los guantes u otros elementos de trabajo.
Fuentes detalló que se preocupan de conocer en profundidad el destino final de los residuos con visitas in situ en los lugares de disposición y que intentan hacer tratos directos con los proveedores. “La metodología de trabajo es estar buscando siempre la mejor alternativa de manejo de los residuos, actualizándonos constantemente en las nuevas oportunidades que se abren al respecto”, señaló.
La nueva estrategia impactó positivamente en la percepción que tienen los colaboradores de la planta Fitz Roy en materia medioambiental, indicó el subgerente, quien planteó que ellos viven en primera persona el compromiso de la empresa con la sustentabilidad y que esto también lo han valorado considerablemente sus clientes.
Nuevas tecnologías que transforman el presente
En otro ámbito, el gestor destacó diversas innovaciones tecnológicas que implementaron en la planta de procesos con el fin de optimizar el trabajo y mejorar la eficiencia operativa. Una de ellas es el avance en la automatización, lo que permite reducir la intervención manual en distintas áreas, minimizar los errores humanos y reducir el tiempo necesario en los planes de producción.
Junto a esto, tienen en desarrollo un sistema que perfecciona la asignación de calibres de los salmones y garantiza que se aproveche al máximo cada recurso. El ingeniero explicó que esto posibilita reducir los desperdicios y contribuir a una mayor sostenibilidad.
Se incluye la expansión de herramientas de programación, Fuentes indicó que el objetivo es mejorar las líneas productivas y reducir los tiempos de producción. Lo anterior en relación con el mejoramiento de sincronización de los distintos procesos de la planta.
Otro de los adelantos apunta a la integración de sistemas que entregan una visibilidad completa del estado de producción en tiempo real. El gestor explicó que, con estos insumos los operadores toman decisiones informadas y rápidas, así como, mayor control de los procesos y mejoran la capacidad de respuesta frente a cualquier cambio en la demanda o disponibilidad de materias primas.
Estos adelantos tecnológicos y la incorporación de la nueva estrategia en gestión de residuos, son elementos que resaltan en la planta de procesos Fitz Roy que Australis Seafoods tiene en Calbuco. Sobre esto último, el subgerente de la instalación declaró que la empresa tiene la meta de reducir año a año los residuos no valorizados.
Asimismo, dijo que tienen el desafío de crear conciencia y sensibilizar a sus operarios respecto a la importancia del trabajo del reciclaje y la labor que diariamente realizan al respecto. Además de esto, planteó que buscan formas de establecer nexos con la comunidad, mostrarles el trabajo medioambiental que realizan y su beneficio para la localidad donde se emplaza la planta.
Marine Farm: Dos tipos de plantas abocadas a procesos específicos
Felipe Reyes es el jefe de Producción de Planta de Procesos en Marine Farm. El médico veterinario y MBA contó a nuestro medio que la empresa posee una planta primaria en Quellón y dos plantas secundarias: una también en Quellón y la otra en Calbuco, la que está en fase de ampliación.
En la planta primaria trabajan unas 450 personas, ahí realizan el sacrificio, eviscerado y/o corte de cabeza de sus cosechas o de terceros mediante el servicio de maquila. En la planta secundaria de Chiloé operan unos 850 colaboradores y la de Calbuco, se proyecta que albergue a unos 450, en estos lugares se genera el valor agregado, como la producción de filete.
El subgerente detalló que la planta primaria tiene capacidad para procesar 800.000 unidades de pescados semanales. La secundaria de Quellón, 5.000 toneladas mensuales y la de Calbuco, 2.000. En las 2 últimas infraestructuras producen salmones enteros con o sin cabeza y por porciones, frescos y congelados.
El ascenso de la automatización y la Inteligencia Artificial
Reyes explicó que, en las 3 plantas, la compañía incorporó equipos que automatizaron los procesos. En la planta primaria agregaron recientemente una segunda evisceradora vertical. En tanto, en las secundarias instalaron fileteadoras y trimeadoras automáticas con las que realizan los cortes, así como robots paletizadores en frigorífico para el empaquetado.
El gestor compartió que todas las plantas están incorporando sistemas de monitoreo, control de temperatura, productividad y rendimiento en línea. Junto a esto, que tienen en desarrollo un sistema de clasificación automático con inteligencia artificial en las líneas de filete y que están implementando IA en la planta primaria para determinar el sexaje de los peces.
“Hoy el equipamiento con el que contamos en Marine Farm, nos ha permitido mejorar la calidad en nuestros productos terminados”, declaró el profesional.
Si bien la empresa produce salmón del Atlántico y Coho, la tecnología es un aliado valioso especialmente para el segundo. El subgerente explicó que la especie Coho requiere un mayor cuidado en todas las etapas de procesamiento, en las superficies de contacto donde se desplaza para evitar su descamación, así como en los procesos manuales: despinado y otros.
Por lo mismo, Reyes sostuvo que “hoy el equipamiento con el que contamos en Marine Farm nos ha permitido mejorar la calidad en nuestros productos terminados”.
Camanchaca: Tecnología de punta para procesar 100.000 salmones diarios
Camanchaca es una empresa versátil que desarrolla el cultivo de salmón desde mediados de los años 80. Actualmente se abocan a la pesca industrial, el cultivo de mejillones y de salmón del Atlántico y Coho. Nuestro medio conversó con Jorge Vergara, gerente regional de Proceso de Salmones de Camanchaca.

El ingeniero civil industrial compartió que la empresa tiene 4 plantas de proceso de salmón: dos primarias en la región de Los Lagos y dos secundarias en Tomé, región del Bío Bío. De estas, una es la principal y funciona todo el año, la otra, en tanto, solo lo hace durante la temporada alta de la especie Coho.“Nuestras principales plantas de proceso de salmones están en zonas estratégicas del sur de Chile”, afirmó el gestor y describió que esto les permite acceder rápidamente a sus centros de cultivo y garantizar la frescura de sus productos.
En promedio, las plantas de proceso de Camanchaca manejan entre 60.000 y 90.000 unidades diarias de salmones, indicó Vergara. Explicó que esto depende de la especie y demanda del mercado y que en temporada alta pueden alcanzar peaks de producción de 100.000.
Los centros actualmente funcionan con más de 900 colaboradores, afirmó el gerente, entre operadores, técnicos especializados, personal de calidad y de soporte logístico. “Durante los picos de producción, el equipo puede aumentar hasta 1.200 trabajadores, asegurando que cumplimos con las demandas del mercado sin comprometer la calidad y eficiencia de nuestros procesos”, detalló.


Entre los líderes en el uso de Inteligencia Artificial
“Las plantas cuentan con una capacidad de procesamiento de hasta 500 toneladas de salmón fresco y congelado al día”, expuso Vergara y sostuvo que en esto apoya el equipamiento tecnológico de última generación que permite automatizar y mejorar la eficiencia en cada etapa productiva.
“Todas nuestras instalaciones cuentan con certificaciones como BAP (Best Aquaculture Practices), HACPP (Plan de Análisis de Peligros y Control de Puntos Críticos) y Global G.A.P”, afirmó el ejecutivo y explicó que esto asegura el cumplimiento de estrictos estándares de calidad y sostenibilidad.
El ingeniero agregó que Camanchaca implementó innovaciones como sistemas de corte automatizados por láser, lo que permite aumentar la precisión al porcionar los salmones, reducir las mermas y optimizar el rendimiento del producto. A esto, se suma la visión artificial para determinar pesos exactos en el corte de porciones y caracterizar la calidad de la materia prima.
Otra tecnología que destacó son los túneles de congelación de alta eficiencia, manifestó que estos pueden congelar más de 150 toneladas de producto en pocas horas y garantizar una permanente calidad y frescura. Detalló que también adoptaron sistemas de gestión digital que controlan y monitorean en tiempo real el uso de energía y agua y que esto les permitió reducir en un 10% el consumo energético en los últimos 2 años.
La Inteligencia Artificial tiene un rol clave, Vergara contó que la han integrado en varios aspectos del proceso productivo. Indicó que la IA les ayudar a clasificar los filetes mediante cámaras de alta resolución, las que identifican de manera automática las imperfecciones y garantiza un control de calidad más eficiente.
“Además, utilizamos algoritmos predictivos para optimizar la programación de las líneas de producción y el uso de recursos”, señaló el gestor y explicó que esto redujo los tiempos de parada de máquinas en un 15%. A esto, agregó que utilizan IA en el análisis de datos de rendimiento, lo que les permitió mejorar la trazabilidad y asegurar una mejor planificación de la producción.
La faena manual mantiene su relevancia
Si bien Camanchaca exporta productos variados, Vergara explicó que, a diferencia de otros alimentos como el jurel o los langostinos, el proceso del salmón implica un mayor grado de precisión y control en cada etapa, desde la clasificación hasta el empaque.
“El salmón es un producto premium que requiere tecnologías avanzadas para mantener su calidad, como túneles de congelación ultrarrápida”, declaró el gerente. Explicó que este se procesa en diversos formatos como fresco, congelado o por porciones y que esto añade complejidad.
Como gran parte de las productoras de salmón, Camanchaca comercializa las especies Atlántico y Coho, Vergara ahondó en particularidades que marcan diferencias significativas. Aclaró que la primera es de un mayor tamaño y que tiene un ciclo de producción más largo, “por lo que requiere líneas de procesamiento más robustas”, dijo.
En tanto, el salmón Coho se procesa principalmente entre octubre y febrero y es más pequeño, lo que implica tiempos de procesamiento más cortos, indicó el encargado. Puntualizó que, si en temporada alta procesan uno 70.000 salmones atlánticos diarios, la especie coho se maneja con volúmenes que solo rondan las 20.000 unidades en su temporada.
Y si bien Camanchaca ha implementado importantes innovaciones tecnológicas en sus plantas de proceso, Vergara reveló que “a pesar de todos los intentos por incorporar el despinado a través de máquinas, hasta ahora nada reemplaza el proceso en forma manual”, no hacerlo, manifestó, tiene un impacto importante en la calidad del producto.





















