Salmoneras chilenas responden a ofensiva internacional de 120 chefs que buscan retirar el salmón de cultivo de los restaurantes
La campaña Off the Table, impulsada por la organización escocesa WildFish y respaldada por más de 90 estrellas Michelin, cuestiona los impactos ambientales de la salmonicultura en jaulas abiertas. SalmonChile y el Consejo del Salmón rechazaron la iniciativa y defendieron el aporte nutricional de esta proteína y su contribución a la alimentación mundial.
Una nueva controversia internacional vuelve a poner a la salmonicultura bajo la lupa. Más de 120 chefs y reconocidas figuras de la gastronomía mundial firmaron una carta. En ella se comprometen a no servir salmón de cultivo en sus restaurantes. Es parte de la campaña Off the Table, impulsada por la organización benéfica escocesa WildFish.
La iniciativa reúne a profesionales de 26 países en seis continentes y suma más de 90 estrellas Michelin. Busca generar conciencia sobre los efectos ambientales del cultivo de salmón en jaulas marinas abiertas. Además, quiere incentivar al sector gastronómico y hotelero a retirar este producto de sus menús.
Entre los firmantes figuran reconocidos nombres de la cocina internacional. Destacan el español Joan Roca, el italiano Massimo Bottura y los peruanos Virgilio Martínez, Pía León y Mitsuharu Tsumura. También firmaron los argentinos Narda Lepes y Francis Mallmann, y la estadounidense Alice Waters, entre otros.
La carta, fechada el 23 de septiembre, sostiene que el 99% del salmón atlántico de restaurantes y supermercados procede de cultivos industriales en jaulas marinas. Asimismo, advierte sobre la reducción de las poblaciones de salmón salvaje y cuestiona las consecuencias ambientales asociadas a los sistemas de producción en mar abierto.
Las críticas ambientales que plantea la campaña Off the Table
WildFish promueve la pesca sostenible y la protección de los peces salvajes y sus hábitats. La organización argumenta que el cultivo en jaulas abiertas puede generar impactos sobre los ecosistemas circundantes.
“El salmón criado en jaulas marinas se ha convertido en una de las mayores amenazas para el futuro del salmón salvaje. Al tratarse de jaulas abiertas y saturadas, estas instalaciones contaminan las aguas circundantes; los desechos no permanecen contenidos. Lo mismo ocurre con los parásitos —como los piojos de mar—, las enfermedades y los tratamientos químicos”, denuncia la carta.
El documento también alerta sobre los riesgos para los ejemplares silvestres asociados a la propagación de parásitos y a los escapes de peces de cultivo.
“Los piojos de mar se propagan desde las granjas hacia los ejemplares jóvenes y vulnerables de salmón salvaje. Cuando las redes se rompen, los peces de cultivos escapan y se cruzan con los salmones salvajes, debilitando el patrimonio genético del que estos dependen para sobrevivir”, agrega.
Las objeciones de la campaña se extienden también a la alimentación de los peces y a la comercialización del producto. En ese sentido, sus promotores cuestionan el uso de peces salvajes en la elaboración de alimentos para salmones. Además, plantean reparos respecto del color del producto y de determinadas afirmaciones de sostenibilidad utilizadas en el mercado.
La iniciativa cuenta con el respaldo de 59 organizaciones, principalmente europeas y de las Islas Malvinas/Falkland. Se suman la marca Patagonia y cuatro organizaciones chilenas: Defendamos Chiloé, Comunidad La Melga de Chiloé, Fundación Centinela Patagonia y Slow Food Chile.
SalmonChile cuestiona las campañas contra el salmón de cultivo
Frente a estos cuestionamientos, la industria salmonera chilena respondió a través de La Tercera. Defendió el valor alimentario de sus productos y su presencia en los mercados internacionales.
El presidente de SalmonChile, Patricio Melero, recordó que “a nivel global existen múltiples campañas financiadas por terceros, muchas de ellas de manera anónima, en contra de múltiples proteínas animales, acuicultura y salmón de cultivo proveniente de diversos países”.
Desde el gremio destacaron, además, la creciente demanda mundial por alimentos nutritivos y seguros. Pusieron énfasis en las características del salmón chileno y en los estándares bajo los cuales se produce.
“Pero lo cierto es que los habitantes del planeta demandan cada vez más alimentos seguros, nutritivos y con baja huella de carbono como el salmón, tendencia que seguirá creciendo. (…) El salmón chileno es un producto certificado bajo los más altos estándares internacionales, que llega a más de 100 países y que permite el acceso a una proteína de alta calidad y nutritiva a millones de personas en el mundo”, agregaron.
La respuesta de SalmonChile sitúa el debate en una perspectiva más amplia. Por un lado, destaca la capacidad de la salmonicultura para responder a una demanda alimentaria creciente. Por otro, subraya la relevancia de las certificaciones y los estándares internacionales en la comercialización del producto.
Consejo del Salmón apela al aporte nutricional de la acuicultura
El Consejo del Salmón también manifestó su desacuerdo con la iniciativa internacional y cuestionó el objetivo de retirar el producto de las cartas de restaurantes.
El gremio señaló que no comparte “que una campaña internacional pretenda retirar el salmón de las mesas, desconociendo su valor nutricional y su contribución a la alimentación mundial”.
En su respuesta, la organización también hizo referencia al papel de la acuicultura en los sistemas alimentarios. Para ello, citó la agenda de Transformación Azul de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
“La FAO, en su agenda de Transformación Azul, ha destacado el papel fundamental de la acuicultura para avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles y responder al desafío global alimentario”, añadieron.
Otro de los puntos abordados por el Consejo del Salmón fue la crítica de la carta respecto del color del pescado. Al respecto, explicó que este atributo está relacionado con la incorporación de astaxantina en las dietas formuladas para los peces.
“Respecto de su color, este proviene de la astaxantina, un carotenoide que, en la acuicultura, se incorpora mediante dietas especialmente formuladas y reguladas, cumpliendo una función esencial en la nutrición y el bienestar de los peces, aportando además beneficios para quienes lo consumimos”, sostuvo el gremio.
Un debate internacional con implicancias para la industria chilena
La controversia se produce mientras las salmoneras chilenas observan los posibles efectos de los aranceles del 12,5% aplicados por Estados Unidos a sus exportaciones. Además, el mercado mira hacia adelante: mejores precios no garantizan más rentabilidad para Chile en 2027.
De acuerdo con las cifras durante el año pasado Chile exportó US$6.552 millones y 825.192 toneladas de salmón. El producto llega a más de 100 países y sus principales mercados son Estados Unidos, Japón, Brasil, Rusia y China. Para dimensionar este mercado, revisa nuestra nota sobre el récord de exportación de salmón chileno.
Europa concentra buena parte de los restaurantes y chefs que respaldan la campaña. Sin embargo, no figura entre los principales destinos del salmón chileno. Ese mercado suele abastecerse de producto procedente de Noruega y Escocia.
Este escenario introduce una dimensión comercial al debate. Aunque la iniciativa se dirige principalmente al sector gastronómico y hotelero, su alcance internacional reabre la discusión. Esta abarca la percepción pública de la salmonicultura, sus impactos ambientales y el papel de la acuicultura en la alimentación mundial.
Para la industria chilena, las respuestas de SalmonChile y del Consejo del Salmón reflejan una posición común frente al llamado de los chefs. Ambas defienden el aporte nutricional del producto y la contribución de la actividad acuícola. Lo hacen frente a una campaña que cuestiona los efectos del cultivo en jaulas abiertas.
El debate enfrenta así dos perspectivas. Por una parte, están las organizaciones y figuras gastronómicas que piden retirar el salmón de cultivo de sus restaurantes por razones ambientales. Por otra, los gremios chilenos reivindican su valor alimentario y su contribución a los sistemas de producción de alimentos.
Una nueva controversia internacional vuelve a poner a la salmonicultura bajo la lupa. Más de 120 chefs y reconocidas figuras de la gastronomía mundial firmaron una carta. En ella se comprometen a no servir salmón de cultivo en sus restaurantes. Es parte de la campaña Off the Table, impulsada por la organización benéfica escocesa WildFish.
Banner info salmon
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La iniciativa reúne a profesionales de 26 países en seis continentes y suma más de 90 estrellas Michelin. Busca generar conciencia sobre los efectos ambientales del cultivo de salmón en jaulas marinas abiertas. Además, quiere incentivar al sector gastronómico y hotelero a retirar este producto de sus menús.
Entre los firmantes figuran reconocidos nombres de la cocina internacional. Destacan el español Joan Roca, el italiano Massimo Bottura y los peruanos Virgilio Martínez, Pía León y Mitsuharu Tsumura. También firmaron los argentinos Narda Lepes y Francis Mallmann, y la estadounidense Alice Waters, entre otros.
La carta, fechada el 23 de septiembre, sostiene que el 99% del salmón atlántico de restaurantes y supermercados procede de cultivos industriales en jaulas marinas. Asimismo, advierte sobre la reducción de las poblaciones de salmón salvaje y cuestiona las consecuencias ambientales asociadas a los sistemas de producción en mar abierto.
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Las críticas ambientales que plantea la campaña Off the Table
WildFish promueve la pesca sostenible y la protección de los peces salvajes y sus hábitats. La organización argumenta que el cultivo en jaulas abiertas puede generar impactos sobre los ecosistemas circundantes.
“El salmón criado en jaulas marinas se ha convertido en una de las mayores amenazas para el futuro del salmón salvaje. Al tratarse de jaulas abiertas y saturadas, estas instalaciones contaminan las aguas circundantes; los desechos no permanecen contenidos. Lo mismo ocurre con los parásitos —como los piojos de mar—, las enfermedades y los tratamientos químicos”, denuncia la carta.
El documento también alerta sobre los riesgos para los ejemplares silvestres asociados a la propagación de parásitos y a los escapes de peces de cultivo.
“Los piojos de mar se propagan desde las granjas hacia los ejemplares jóvenes y vulnerables de salmón salvaje. Cuando las redes se rompen, los peces de cultivos escapan y se cruzan con los salmones salvajes, debilitando el patrimonio genético del que estos dependen para sobrevivir”, agrega.
Las objeciones de la campaña se extienden también a la alimentación de los peces y a la comercialización del producto. En ese sentido, sus promotores cuestionan el uso de peces salvajes en la elaboración de alimentos para salmones. Además, plantean reparos respecto del color del producto y de determinadas afirmaciones de sostenibilidad utilizadas en el mercado.
La iniciativa cuenta con el respaldo de 59 organizaciones, principalmente europeas y de las Islas Malvinas/Falkland. Se suman la marca Patagonia y cuatro organizaciones chilenas: Defendamos Chiloé, Comunidad La Melga de Chiloé, Fundación Centinela Patagonia y Slow Food Chile.
SalmonChile cuestiona las campañas contra el salmón de cultivo
Frente a estos cuestionamientos, la industria salmonera chilena respondió a través de La Tercera. Defendió el valor alimentario de sus productos y su presencia en los mercados internacionales.
El presidente de SalmonChile, Patricio Melero, recordó que “a nivel global existen múltiples campañas financiadas por terceros, muchas de ellas de manera anónima, en contra de múltiples proteínas animales, acuicultura y salmón de cultivo proveniente de diversos países”.
Desde el gremio destacaron, además, la creciente demanda mundial por alimentos nutritivos y seguros. Pusieron énfasis en las características del salmón chileno y en los estándares bajo los cuales se produce.
“Pero lo cierto es que los habitantes del planeta demandan cada vez más alimentos seguros, nutritivos y con baja huella de carbono como el salmón, tendencia que seguirá creciendo. (…) El salmón chileno es un producto certificado bajo los más altos estándares internacionales, que llega a más de 100 países y que permite el acceso a una proteína de alta calidad y nutritiva a millones de personas en el mundo”, agregaron.
La respuesta de SalmonChile sitúa el debate en una perspectiva más amplia. Por un lado, destaca la capacidad de la salmonicultura para responder a una demanda alimentaria creciente. Por otro, subraya la relevancia de las certificaciones y los estándares internacionales en la comercialización del producto.
Consejo del Salmón apela al aporte nutricional de la acuicultura
El Consejo del Salmón también manifestó su desacuerdo con la iniciativa internacional y cuestionó el objetivo de retirar el producto de las cartas de restaurantes.
El gremio señaló que no comparte “que una campaña internacional pretenda retirar el salmón de las mesas, desconociendo su valor nutricional y su contribución a la alimentación mundial”.
En su respuesta, la organización también hizo referencia al papel de la acuicultura en los sistemas alimentarios. Para ello, citó la agenda de Transformación Azul de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
“La FAO, en su agenda de Transformación Azul, ha destacado el papel fundamental de la acuicultura para avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles y responder al desafío global alimentario”, añadieron.
Otro de los puntos abordados por el Consejo del Salmón fue la crítica de la carta respecto del color del pescado. Al respecto, explicó que este atributo está relacionado con la incorporación de astaxantina en las dietas formuladas para los peces.
“Respecto de su color, este proviene de la astaxantina, un carotenoide que, en la acuicultura, se incorpora mediante dietas especialmente formuladas y reguladas, cumpliendo una función esencial en la nutrición y el bienestar de los peces, aportando además beneficios para quienes lo consumimos”, sostuvo el gremio.
Un debate internacional con implicancias para la industria chilena
La controversia se produce mientras las salmoneras chilenas observan los posibles efectos de los aranceles del 12,5% aplicados por Estados Unidos a sus exportaciones. Además, el mercado mira hacia adelante: mejores precios no garantizan más rentabilidad para Chile en 2027.
De acuerdo con las cifras durante el año pasado Chile exportó US$6.552 millones y 825.192 toneladas de salmón. El producto llega a más de 100 países y sus principales mercados son Estados Unidos, Japón, Brasil, Rusia y China. Para dimensionar este mercado, revisa nuestra nota sobre el récord de exportación de salmón chileno.
Europa concentra buena parte de los restaurantes y chefs que respaldan la campaña. Sin embargo, no figura entre los principales destinos del salmón chileno. Ese mercado suele abastecerse de producto procedente de Noruega y Escocia.
Este escenario introduce una dimensión comercial al debate. Aunque la iniciativa se dirige principalmente al sector gastronómico y hotelero, su alcance internacional reabre la discusión. Esta abarca la percepción pública de la salmonicultura, sus impactos ambientales y el papel de la acuicultura en la alimentación mundial.
Para la industria chilena, las respuestas de SalmonChile y del Consejo del Salmón reflejan una posición común frente al llamado de los chefs. Ambas defienden el aporte nutricional del producto y la contribución de la actividad acuícola. Lo hacen frente a una campaña que cuestiona los efectos del cultivo en jaulas abiertas.
El debate enfrenta así dos perspectivas. Por una parte, están las organizaciones y figuras gastronómicas que piden retirar el salmón de cultivo de sus restaurantes por razones ambientales. Por otra, los gremios chilenos reivindican su valor alimentario y su contribución a los sistemas de producción de alimentos.