Brasil se mantiene como el principal socio comercial de Chile en América Latina. Actualmente, el mercado brasileño captura prácticamente la totalidad del salmón que importa y consume su población, además del 44% de todo el vino que ingresa a sus fronteras, lo que consolida una relación bilateral histórica que ahora busca nuevos canales de distribución.
APAS SHOW
La presencia chilena en APAS Show (evento internacional que reúne a más de 800 expositores y 70 mil visitantes) apunta a diversificar los envíos de productos chilenos más allá de los centros urbanos tradicionales de São Paulo y Río de Janeiro. La delegación chilena, compuesta por la Directora Nacional de ProChile, Lorena Sepúlveda, y el Cónsul General, Juan Alonso Gutiérrez, presentó un portafolio premium que incluye aceites de oliva, quesos artesanales, destilados como el pisco y frutas frescas.
Referente a esto, Hugo Corales, Director Comercial de ProChile en Brasil, explicó que, «Chile es uno de los principales proveedores de alimentos aquí en el mercado brasileño y en ese sentido, el objetivo de esta nueva participación en APAS y de nuestro trabajo con las empresas y asociaciones del sector, es promover una oferta más premium, marcas de mayor valor añadido y, al mismo tiempo, llegar a otros estados del país. Aprovechando el crecimiento del turismo en los estados del noreste brasileño».

El potencial en el retail brasileño
Con respecto al salmón, a pesar del sólido liderazgo que mantiene el producto chileno, el mercado del salmón en Brasil cuenta con un margen de expansión considerable. De acuerdo con los reportes sectoriales del mercado, el consumo por persona en ese país se sitúa en torno a los 500 gramos anuales, una cifra baja en comparación a otros mercados internacionales, lo que demuestra el potencial que tiene el salmón de integrarse al comercio minorista, restaurantes y hogares.
Las cifras de volumen respaldan esta tendencia al alza. Durante el año 2025, Brasil adquirió 125.000 toneladas de salmón y trucha, anotando un incremento del 4% respecto al año anterior y un crecimiento acumulado del 50% en comparación con el año 2016. El gran impulso detrás de esta demanda es responsabilidad de la popularidad de la gastronomía japonesa y la preferencia de los consumidores a una alimentación de proteínas saludables.
Para sostener este flujo de envíos y competir con proteínas locales que son muy accesibles en Brasil, como el pollo o el cerdo. La industria chilena apunta a los formatos de mayor valor agregado donde se encuentran los filetes de salmón porcionados y congelados. Siendo esta presentación la solución a la dificultad de limpieza y preparación en el hogar para el cliente común.
El corredor Bioceánico
El principal obstáculo para el crecimiento del salmón fresco en las regiones del interior de Brasil (Centro o Nordeste), sigue siendo el costo y el tiempo que conllevan el transporte aéreo y marítimo.
En el marco de este problema logístico, el proyecto del Corredor Bioceánico de Capricornio se perfila como la pieza de infraestructura clave para el futuro de las exportaciones del país y del continente.

Esta red de carreteras conectará directamente los puertos del norte de Chile (Antofagasta, Iquique y Mejillones) con el estado brasileño de Mato Grosso do Sul), atravesando las carreteras viales de Argentina y Paraguay. La eficiencia de este corredor se verá potenciada mediante el Convenio TIR (Transporte Internacional por Carretera), una normativa aduanera que actúa como un «pasaporte de carga».
Bajo este sistema internacional, los camiones con salmón chileno son inspeccionados y sellados en origen, permitiéndoles cruzar las fronteras de los países vecinos sin la necesidad de abrir los contenedores para revisiones de sanidad animal y vegetal repetitivas en cada aduana. Este avance reducirá de forma importante los tiempos de tránsito por tierra, permitiendo que el producto llegue más rápido a las góndolas, con menores costos de distribución y manteniendo la cadena de frío óptima que exige el retail brasileño.

















